Entradas de otros blogs de Javier Olivares

domingo, 28 de febrero de 2016

Evangelio de hoy 29 DE FEBRERO DEL 2016, LUNE3S DE LA III SEMANA CUARESMA

Blog Católico de Javier Olivares-Baiona

Contemplar el Evangelio de hoy

Evangelio de hoy
Master·evangeli.net

Día litúrgico: Lunes III de Cuaresma


Texto del Evangelio (Lc 4,24-30): En aquel tiempo, Jesús dijo a la gente reunida en la sinagoga de Nazaret: «En verdad os digo que ningún profeta es bien recibido en su patria. Os digo de verdad: muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando se cerró el cielo por tres años y seis meses, y hubo gran hambre en todo el país; y a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda de Sarepta de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, y ninguno de ellos fue purificado sino Naamán, el sirio».
Oyendo estas cosas, todos los de la sinagoga se llenaron de ira; y, levantándose, le arrojaron fuera de la ciudad, y le llevaron a una altura escarpada del monte sobre el cual estaba edificada su ciudad, para despeñarle. Pero Él, pasando por medio de ellos, se marchó.



«Ningún profeta es bien recibido en su patria»

Rev. P. Higinio Rafael ROSOLEN IVE
(Cobourg, Ontario, Canadá)

Hoy, en el Evangelio, Jesús nos dice «que ningún profeta es bien recibido en su patria» (Lc 4,24). Jesús, al usar este proverbio, se está presentando como profeta.

“Profeta” es el que habla en nombre de otro, el que lleva el mensaje de otro. Entre los hebreos, los profetas eran hombres enviados por Dios para anunciar, ya con palabras, ya con signos, la presencia de Dios, la venida del Mesías, el mensaje de salvación, de paz y de esperanza.

Jesús es el Profeta por excelencia, el Salvador esperado; en Él todas las profecías tienen cumplimiento. Pero, al igual que sucedió en los tiempos de Elías y Eliseo, Jesús no es “bien recibido” entre los suyos, pues son estos quienes llenos de ira «le arrojaron fuera de la ciudad» (Lc 4,29).

Cada uno de nosotros, por razón de su bautismo, también está llamado a ser profeta. Por eso:

1º. Debemos anunciar la Buena Nueva. Para ello, como dijo el Papa Francisco, tenemos que escuchar la Palabra con apertura sincera, dejar que toque nuestra propia vida, que nos reclame, que nos exhorte, que nos movilice, pues si no dedicamos un tiempo para orar con esa Palabra, entonces sí seremos un “falso profeta”, un “estafador” o un “charlatán vacío”.

2º Vivir el Evangelio. De nuevo el Papa Francisco: «No se nos pide que seamos inmaculados, pero sí que estemos siempre en crecimiento, que vivamos el deseo profundo de crecer en el camino del Evangelio, y no bajemos los brazos». Es indispensable tener la seguridad de que Dios nos ama, de que Jesucristo nos ha salvado, de que su amor es para siempre.

3º Como discípulos de Jesús, ser conscientes de que así como Jesús experimentó el rechazo, la ira, el ser arrojado fuera, también esto va a estar presente en el horizonte de nuestra vida cotidiana.

Que María, Reina de los profetas, nos guíe en nuestro camino.



«En verdad os digo que ningún profeta es bien recibido en su patria»

Rev. D. Santi COLLELL i Aguirre
(La Garriga, Barcelona, España)

Hoy escuchamos del Señor que «ningún profeta es bien recibido en su patria» (Lc 4,24). Esta frase —puesta en boca de Jesús— nos ha sido para muchas y muchos —en más de una ocasión— justificación y excusa para no complicarnos la vida. Jesucristo, de hecho, sólo nos quiere advertir a sus discípulos que las cosas no nos serán fáciles y que, frecuentemente, entre aquellos que se supone que nos conocen mejor, todavía lo tendremos más complicado.

La afirmación de Jesús es el preámbulo de la lección que quiere dar a la gente reunida en la sinagoga y, así, abrir sus ojos a la evidencia de que, por el simple hecho de ser miembros del “Pueblo escogido” no tienen ninguna garantía de salvación, curación, purificación (eso lo corroborará con los datos de la historia de la salvación).

Pero, decía, que la afirmación de Jesús, para muchas y muchos nos es, con demasiada frecuencia, motivo de excusa para no “mojarnos evangélicamente” en nuestro ambiente cotidiano. Sí, es una de aquellas frases que todos hemos medio aprendido de memoria y, ¡qué efecto!

Parece como grabada en nuestra conciencia particular de manera que cuando en la oficina, en el trabajo, con la familia, en el círculo de amigos, en todo nuestro entorno social más debiéramos tomar decisiones solamente comprensibles a la luz del Evangelio, esta “frase mágica” nos echa atrás como diciéndonos: —No vale la pena que te esfuerces, ¡ningún profeta es bien recibido en su tierra! Tenemos la excusa perfecta, la mejor de las justificaciones para no tener que dar testimonio, para no apoyar a aquel compañero a quien le está haciendo una mala pasada la empresa, o para no mirar de favorecer la reconciliación de aquel matrimonio conocido.

San Pablo se dirigió, en primer lugar, a los suyos: fue a la sinagoga donde «hablaba con valentía, discutiendo acerca del Reino de Dios e intentando convencerles» (Hch 19,8). ¿No crees que esto era lo que Jesús quería decirnos?

Domingo III (C) de Cuaresma ¿QUÉ FRUTOS, SEÑOR? (Javier Leoz) 28-02-2016

Blog Católico de Javier Olivares-Baiona


Día litúrgico: Domingo III (C) de Cuaresma

Texto del Evangelio (Lc 13,1-9): En aquel tiempo, llegaron algunos que contaron a Jesús lo de los galileos, cuya sangre había mezclado Pilato con la de sus sacrificios. Les respondió Jesús: «¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que todos los demás galileos, porque han padecido estas cosas? No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo. O aquellos dieciocho sobre los que se desplomó la torre de Siloé matándolos, ¿pensáis que eran más culpables que los demás hombres que habitaban en Jerusalén? No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo».

Les dijo esta parábola: «Un hombre tenía plantada una higuera en su viña, y fue a buscar fruto en ella y no lo encontró. Dijo entonces al viñador: ‘Ya hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro; córtala; ¿para qué va a cansar la tierra?’. Pero él le respondió: ‘Señor, déjala por este año todavía y mientras tanto cavaré a su alrededor y echaré abono, por si da fruto en adelante; y si no da, la cortas’».


¿QUÉ FRUTOS, SEÑOR? 
(Javier Leoz)

Me pides confianza y, por lo  que sea,
prefiero mirar hacia atrás
que saborear y soñar con lo  que en Ti me espera

Deseas el fruto de mi  constancia y, a la menor,
me dejo enredar por los  hilos de la pereza,
la tibieza o las dudas, la  fragilidad o la torpeza.

Sueñas con un futuro bueno  para mí,
y me encuentras soñando con  otras cosas
con otras instancias que no  son las tuyas
con una tierra muy distinta  a la que Tú me ofreces.

Estoy en la higuera, pero la  higuera de mi vida,
no siempre fructifica en lo  santo, noble y bueno.

Miras a las ramas de mis  días
y, lejos de comprobar cómo  despuntan sus yemas
me limito a vivir bajo  mínimos,
a dar aquello que me  conviene y no me molesta
a fructificar, poco o nada,  si no es beneficio propio.

¿QUÉ  FRUTOS, DARTE, SEÑOR?

Mira mi miseria,
y dejándome arrastrar por tu  riqueza
ojala recojas de mí aquello  que a tu Reino convenga.

Acoge mi buena voluntad,
y lejos de echarme en brazos  de la vanidad
descubra que, sólo Tú y  siempre Tú,
eres la causa de lo bueno  que brota en mí.

Perdona mi débil cosecha,
y, sigue sembrando Señor,  para que tal vez mañana
puedas despertar,  descubriendo en mí
aquello que, hoy, brilla por  su ausencia:
frutos de verdad y de amor, de generosidad y de alegría,
de fe y de esperanza, de confianza y de futuro,
de vida y de verdad.

Y no te canses, Señor, de  visitar tu viña,
tal vez hoy, puede que no,
pero mañana, con tu ayuda y  mi esfuerzo,
brotará con todo su  esplendor
la higuera de mi vida
Amén


Domingo III (C) de Cuaresma. P.Javier Leoz 28-02-2016

Blog Católico de Javier Olivares-Baiona


Día litúrgico: Domingo III (C) de Cuaresma

Texto del Evangelio (Lc 13,1-9): En aquel tiempo, llegaron algunos que contaron a Jesús lo de los galileos, cuya sangre había mezclado Pilato con la de sus sacrificios. Les respondió Jesús: «¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que todos los demás galileos, porque han padecido estas cosas? No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo. O aquellos dieciocho sobre los que se desplomó la torre de Siloé matándolos, ¿pensáis que eran más culpables que los demás hombres que habitaban en Jerusalén? No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo».

Les dijo esta parábola: «Un hombre tenía plantada una higuera en su viña, y fue a buscar fruto en ella y no lo encontró. Dijo entonces al viñador: ‘Ya hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro; córtala; ¿para qué va a cansar la tierra?’. Pero él le respondió: ‘Señor, déjala por este año todavía y mientras tanto cavaré a su alrededor y echaré abono, por si da fruto en adelante; y si no da, la cortas’».

- POR OPORTUNIDADES, QUE NO QUEDE

Por Javier Leoz

En este Año de la Misericordia, las tres lecturas que vamos a escuchar, cobran muchísima fuerza. También, algunas frases del Papa Francisco “El Señor nunca se cansa de esperar” nos sirven para iluminar este domingo donde, a las claras, contemplamos el rostro de un Dios que es cercano, afable, paciente y misericordioso

1.- Condujo en diversas circunstancias, con patriarcas y profetas, a un pueblo al que amaba con locura y, ahora con Cristo, de nuevo sale a nuestro paso para infundirnos valor. Espera nuestro retorno, aunque constantemente hagamos ademán de vivir sin Él.

En multitud de ocasiones, como aquel pueblo dirigido por Moisés también corremos el peligro de mirar hacia atrás. De pensar que, lo que abandonamos, es mejor que aquello que nos aguarda en la Tierra Prometida. ¿Es así o no? ¿O acaso no pensamos que, en algunos momentos, es mucho lo que situamos a un lado por seguir a Jesús? ¿Es pérdida o ganancia creer en El? ¿O es que, en algunos instantes, no dudamos si Dios está al frente de nosotros o que caminamos huérfanos y sin rumbo?

2.- Cuando nos asomamos a la ventana de tantos desastres humanitarios o terrestres y podemos concluir que, Dios, parece haberse desentendido del mundo. ¿Es así? Por supuesto que no. Dios sufre con el pueblo que sufre; Dios tiembla, con el pueblo que tiembla; Dios llora, con el pueblo que llora. Y, además, en esos avatares de destrucción, le inyecta valor y fe para superar aquellas realidades difíciles que surgen en contra de la felicidad del propio hombre. El pueblo de Israel las padeció (y contó con el auxilio de Dios) y nosotros, como pueblo de la Nueva Alianza, seguimos soportando diversas encrucijadas y el Señor no deja de alentarnos para que, nuestro existir, tenga una cabeza, una fuerza que nos impulse avanzar: nuestra confianza en EL. Las situaciones que nos aquejan, preocupan o escandalizan (por ejemplo los que viven sin cruz pero se burlan de ella, los que no frecuentan la eucaristía pero no dudan en deslizarse en un templo con su pecho descubierto o los que no rezan pero son capaces de mancillar el padrenuestro –como el caso de Barcelona- lejos de acobardarnos nos ha de instruir en una dirección: ser pacientes, fuertes y sabedores de que el Señor siempre saca, hasta del estiércol, cosas buenas.

3.- En el miércoles de ceniza, el Señor, nos invitó a la conversión. Nos recordó que éramos su viña. Pueblo de su propiedad. Nación consagrada. Y que, esa viña (con higuera incluida) ese pueblo o nación, han de ser cuidados con la oración, la penitencia o la caridad. ¿Cómo van esos propósitos? ¿Hemos avanzado en algo? ¿Hemos salido del vacío para llenar nuestra vida de contenido? ¿Hemos socorrido alguna necesidad material o espiritual? ¿Nos hemos alejado de algunos aspectos extremadamente opulentos, artificiales o superficiales? ¿Somos conscientes de la variedad de oportunidades que Dios nos da para realizarnos?

La cuaresma avanza y los frutos han de aflorar por las miradas de nuestros ojos (¿son para Dios?). Por las yemas de nuestros dedos (¿Buscan el bien de los demás?) Por la sinceridad de nuestras palabras (¿Buscan y propagan la verdad?).

4.- Dios sigue esperando, y mucho, de nosotros. No siempre saldrán las cosas como nosotros pensamos y como Dios merece. Pero la realidad es esa: Dios nos quiere optimistas y no derrotistas y en el camino de la fe. Aún en medio de dudas y de complicaciones, de pruebas y de sufrimientos no sólo espera de nosotros mucho sino que, además, se compromete para que como propietario de la viña de la que formamos parte, sigamos sembrando ilusiones y esperanzas, el evangelio y sus mandamientos allá donde estemos presentes.

No podemos quedarnos de brazos cruzados. El riesgo de muchos de nosotros, de los que nos decimos cristianos, es que nos conformemos con ser simples ramas de un frondoso árbol. Es decir; que cobijados o justificados bajo el paraguas de un Dios tremendamente bueno, renunciemos a mostrar la mejor cara de nuestra vida cristiana. A ser pregoneros de su presencia en un mundo que le margina. A ser defensores de los valores del Evangelio en una atmósfera colapsada por tantas palabras mediocres, baratas e insensatas. En definitiva: no nos limitemos a llevar una vida cristiana en tono menor.

sábado, 27 de febrero de 2016

Evangelio de hoy 27-02-2016. El Hijo pródigo.

Blog Católico de Javier Olivares-Baiona

Contemplar el Evangelio de hoy

Evangelio de hoy 
Master·evangeli.net

Día litúrgico: Sábado II de Cuaresma


Texto del Evangelio (Lc 15,1-3.11-32): En aquel tiempo, viendo que todos los publicanos y los pecadores se acercaban a Jesús para oírle, los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: «Este acoge a los pecadores y come con ellos». Entonces les dijo esta parábola. «Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo al padre: ‘Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde’. Y él les repartió la hacienda. Pocos días después el hijo menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano donde malgastó su hacienda viviendo como un libertino. Cuando hubo gastado todo, sobrevino un hambre extrema en aquel país, y comenzó a pasar necesidad. Entonces, fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a apacentar puercos. Y deseaba llenar su vientre con las algarrobas que comían los puercos, pero nadie se las daba. Y entrando en sí mismo, dijo: ‘¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aquí me muero de hambre! Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros’. Y, levantándose, partió hacia su padre.


»Estando él todavía lejos, le vio su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente. El hijo le dijo: ‘Padre, pequé contra el cielo y ante ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo’. Pero el padre dijo a sus siervos: ‘Traed aprisa el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en su mano y unas sandalias en los pies. Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado’. Y comenzaron la fiesta.

»Su hijo mayor estaba en el campo y, al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música y las danzas; y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. El le dijo: ‘Ha vuelto tu hermano y tu padre ha matado el novillo cebado, porque le ha recobrado sano’. Él se irritó y no quería entrar. Salió su padre, y le suplicaba. Pero él replicó a su padre: ‘Hace tantos años que te sirvo, y jamás dejé de cumplir una orden tuya, pero nunca me has dado un cabrito para tener una fiesta con mis amigos; y ¡ahora que ha venido ese hijo tuyo, que ha devorado tu hacienda con prostitutas, has matado para él el novillo cebado!’ Pero él le dijo: ‘Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido, y ha sido hallado’».


Comentario del
Rev. D. Llucià POU i Sabater
(Granada, España)

«Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, 
pequé contra el cielo y ante ti»



Hoy vemos la misericordia, la nota distintiva de Dios Padre, en el momento en que contemplamos una Humanidad “huérfana”, porque —desmemoriada— no sabe que es hija de Dios. Cronin habla de un hijo que marchó de casa, malgastó dinero, salud, el honor de la familia... cayó en la cárcel. Poco antes de salir en libertad, escribió a su casa: si le perdonaban, que pusieran un pañuelo blanco en el manzano, tocando la vía del tren. Si lo veía, volvería a casa; si no, ya no le verían más. El día que salió, llegando, no se atrevía a mirar... ¿Habría pañuelo? «¡Abre tus ojos!... ¡mira!», le dice un compañero. Y se quedó boquiabierto: en el manzano no había un solo pañuelo blanco, sino centenares; estaba lleno de pañuelos blancos.

Nos recuerda aquel cuadro de Rembrandt en el que se ve cómo el hijo que regresa, desvalido y hambriento, es abrazado por un anciano, con dos manos diferentes: una de padre que le abraza fuerte; la otra de madre, afectuosa y dulce, le acaricia. Dios es padre y madre...

«Padre, he pecado» (cf. Lc 15,21), queremos decir también nosotros, y sentir el abrazo de Dios en el sacramento de la confesión, y participar en la fiesta de la Eucaristía: «Comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida» (Lc 15,23-24). Así, ya que «Dios nos espera —¡cada día!— como aquel padre de la parábola esperaba a su hijo pródigo» (San Josemaría), recorramos el camino con Jesús hacia el encuentro con el Padre, donde todo se aclara: «El misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado» (Concilio Vaticano II).

El protagonista es siempre el Padre. Que el desierto de la Cuaresma nos lleve a interiorizar esta llamada a participar en la misericordia divina, ya que la vida es un ir regresando al Padre.

viernes, 26 de febrero de 2016

SANTOS DEL 29 DE FEBRERO AL 6 DE MARZO 2016

Blog Católico de Javier Olivares-Baiona

SANTOS DEL 29 DE FEBRERO AL 6 DE MARZO 2016
3ª Semana del Tiempo de Cuaresma

SANTOS  DE  LA  SEMANA

Lunes, 29


San Hilario - Papa y confesor
Fue el papa nº 46 de la Iglesia católica, entre 461 y 468

Natural de Cerdeña. Como archidiácono actuó como legado de León I Magno en el Concilio de Éfeso celebrado en 449 y conocido como el "latrocinio de Éfeso" oponiéndose a la condena de Flaviano de Constantinopla lo que le supuso enfrentarse al monofisita patriarca alejandrino Dióscoro y verse obligado a alejarse tanto de Constantinopla como de Roma para salvar su vida. Durante su pontificado dedicó una especial atención al ordenamiento eclesiástico de España y de la Galia que tras las invasiones bárbaras se encontraban sumidas en el caos.
Hilario mandó construir dos oratorios en el baptisterio de Letrán, uno en honor de San Juan Bautista y otro dedicado al Apóstol San Juan, a cuya intercesión atribuía su salvación tras su intervención en el concilio de Éfeso. También mandó erigir una capilla de la Santa Cruz en el baptisterio, un convento, dos baños públicos y bibliotecas junto a la iglesia de San Lorenzo Extramuros, donde fue enterrado al fallecer el 29 de febrero (fecha no segura) de 468.

ORACIÓN
Dios todopoderoso y eterno, que pusiste a san Hilario como guía de tu pueblo para servirlo con la palabra y el ejemplo, por su intercesión, protege a los pastores de tu Iglesia junto al rebaño que les has confiado, y condúcelos por el camino de la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

* * *   MES DE MARZO   * * *

MARTES, 1


San Rosendo
Obispo y abad, autoridad eclesiástica y civil, es una de las grandes figuras de la España del siglo X. Nació de familia noble el año 907. Se educó con su tío Sabarico, obispo de Mondoñedo, al que sucedió como obispo en el 927. Desempeñó con celo su ministerio, construyó iglesias, asistió a pobres y enfermos, promovió la renovación de la vida monástica. El año 942 fundó el monasterio de San Salvador de Celanova (Ourense) bajo la Regla de San Benito, al que, tras la renuncia al oficio episcopal, se retiró el 944 como simple monje. Durante un breve tiempo aún tuvo que gobernar la provincia civil y luchar contra los musulmanes y los normandos. Vuelto al monasterio, el año 459 fue elegido abad. Las necesidades de la Iglesia le obligaron a ser administrador de la diócesis de Compostela durante la prisión de su prelado. Murió en su monasterio el 1 de marzo del año 977.

ORACIÓN
Señor, que en nuestra fragilidad nos has puesto a los santos como ejemplo y protección para ayudarnos en el camino de la salvación, te podio, por intercesión de San Rosendo, que siga de tal modo sus ejemplos de amor a Tí y al prójimo que pueda en verdad ser contado entre tus elegidos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

MIERCOLES, 2


Santa Ángela de la cruz
Nació en Sevilla el año 1846, de familia numerosa y pobre, trabajadora y piadosa. Desde muy joven trabajó en un taller de zapatería, a la vez que se entregaba al servicio de los más pobres y marginados. Bajo la guía de un experto confesor, el P. Torres, intentó hacerse religiosa, hasta que comprendió que el Señor la llamaba a fundar una congregación, la Compañía de las Hermanas de la Cruz, que, viviendo en gran austeridad, atendían a enfermos y menesterosos. Mujer de vida contemplativa y de una gran actividad, gozó de carismas extraordinarios. A pesar de no tener estudios, dejó escritos de gran profundidad. Fue terciaria franciscana y su vida y espiritualidad tienen rasgos franciscanos muy marcados. Murió el 2 de marzo de 1932 en Sevilla. Juan Pablo II la canonizó el año 2003.

ORACIÓN
Oh Dios, que iluminaste a Santa Ángela virgen con la sabiduría de la cruz, para que reconociese a Cristo, tu Hijo, en los pobres y en los enfermos, y los sirviese como humilde esclava, concédenos que, imitando el ejemplo de su caridad, podamos llegar a ti, junto con nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

JUEVES, 3


Santa Catalina María Drexel
Nació el año 1858 en Filadelfia (Estados Unidos), de familia muy rica y muy religiosa, que le enseñó desde niña que la riqueza se les daba en préstamo y tenían que compartirla con los demás. Pronto percibió el estado abyecto y degradado en que vivían muchos indios y negros, y ayudó generosamente a los misioneros que los atendían. En 1887 pidió a León XIII más misioneros, y el Papa le sugirió que se hiciera ella misma misionera. Se entregó totalmente a Dios, y fue dando pasos para fundar una congregación que tuviera por finalidad la adoración al Santísimo Sacramento y la evangelización de los americanos de color y los indios: las Religiosas del Santísimo Sacramento para los Indios y los Negros, en la que ella profesó. Creó también la «Xavier University», abierta a los negros y a los indios. Cuando por su enfermedad no pudo tener cargos de gobierno, se dedicó plenamente a la contemplación. Murió el 3 de marzo de 1955 en Cornwells Heights (Pensilvania). Juan Pablo II la canonizó el año 2000.

ORACION
Señor y Dios nuestro, te pedimos que santa Santa Catalina María Drexel, virgen, tu fiel esposa, encienda en nuestro corazón la llama de la caridad divina que ella suscitó en otras vírgenes, para gloria perpetua de tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

VIERNES, 4
Día de abstinencia


San Casimiro
Hijo del rey Casimiro IV de Polonia y heredero del trono, nació en el castillo de Wawel (Cracovia) el año 1458. Recibió una educación esmerada y desde niño se hizo manifiesta su inclinación a la piedad y al bien. Siendo muy joven, los húngaros que se habían rebelado contra su rey, le ofrecieron la corona; no le agradó la propuesta por el uso de las armas y la injusticia que suponía. Decidió consagrar su castidad a Dios, y por ello no aceptó el matrimonio que le propuso su padre. Cumplió sus deberes como gobernante y cultivó de manera eminente las virtudes cristianas, la castidad, la penitencia, la caridad y la generosidad hacia los indigentes: la gente lo llamaba «defensor de los pobres». Fue también gran defensor de la fe. Tuvo particular devoción a la Eucaristía y a la Virgen María. Murió tuberculoso el año 1484, a la edad de 25 años, en Grodno y está enterrado en Vilna (Lituania).

ORACIÓN
Dios todopoderoso, sabemos que servirte es reinar; por eso te pedimos nos concedas, por intercesión de san Casimiro, vivir sometidos a tu voluntad en santidad y justicia. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

SÁBADO, 5


San Juan José de la Cruz
Nació en la isla de Ischia (Italia) el año 1654, de familia noble y piadosa, cuyos cinco hijos se consagraron al Señor. Desde pequeño profesó una especial devoción a la Virgen y un amor generoso a los pobres. Muy joven vistió el hábito franciscano en Nápoles y fue el primero en ingresar en la Reforma alcantarina recién implantada en Italia, de la que él sería el principal promotor en su tierra. Ordenado de sacerdote, sin dejar su vida de oración y penitencia en los retiros, se entregó al apostolado popular, al confesonario y a la dirección de almas. El Señor lo probó con grandes desolaciones interiores, tinieblas y dudas, que le hicieron padecer sobremanera. Con humildad y caridad ejerció los cargos que le impuso la obediencia. Dios quiso obrar por su medio portentos y concederle dones místicos extraordinarios. Después de una vida contemplativa y de extrema austeridad siguiendo el ejemplo de san Pedro de Alcántara, murió en Nápoles el 5 de marzo de 1734.
ORACIÓN
Dios nuestro, que llamaste a tu servidor san Juan José para vivir en el seguimiento de Cristo, concédenos, por su intercesión, que apartándonos de todo egoísmo podamos unirnos a ti de todo corazón.  Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que es Dios contigo en la unidad del Espíritu Santo.
DOMINGO, 6
4º  Del Tiempo de Cuaresma


San Olegario
Nació en Barcelona de familia noble hacia el año 1060. Se educó en la escuela catedralicia y en 1093 se ordenó de sacerdote. Sintiéndose atraído por la vida religiosa, ingresó en los Canónigos Regulares de San Adrián de Besós; luego pasó a San Rufo de Provenza, donde fue elegido abad en 1110. Cinco años después lo eligieron obispo de Barcelona, y se entregó al ministerio de la predicación y a la asistencia a los pobres y enfermos. Cuando Tarragona fue reconquistada, el papa le encomendó su sede metropolitana, sin dejar la de Barcelona. Asistió al Concilio Ecuménico I de Letrán el año 1123. Fue legado pontificio en la tarea de reconquista del conde de Barcelona. Visitó Tierra Santa. A la muerte del papa Honorio II, hubo una doble elección, y Olegario prestó su obediencia a Inocencio II. En medio de una intensa actividad eclesiástica y civil, como la mediación entre los reyes de Castilla y Aragón, llevó una intensa vida interior, de alta contemplación, con un profundo sentido de la justicia y una generosa caridad para con los pobres. Murió en Barcelona el año 1136.

ORACIÓN
Dios nuestro, que has dado San Olegario a tu Iglesia un modelo de pastor bueno en san, concédenos, por su intercesión, poder descansar para siempre en las verdes praderas de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Confeccionado por Franja y Állen-Perkins

jueves, 25 de febrero de 2016

Evangelio de hoy 26-02-2016

Blog Católico de Javier Olivares-Baiona

Contemplar el Evangelio de hoy

Evangelio de hoy

Master·evangeli.net

Día litúrgico: Viernes II de Cuaresma


Texto del Evangelio (Mt 21,33-43.45-46): En aquel tiempo, Jesús dijo a los grandes sacerdotes y a los notables del pueblo: «Escuchad otra parábola. Era un propietario que plantó una viña, la rodeó de una cerca, cavó en ella un lagar y edificó una torre; la arrendó a unos labradores y se ausentó. Cuando llegó el tiempo de los frutos, envió sus siervos a los labradores para recibir sus frutos. Pero los labradores agarraron a los siervos, y a uno le golpearon, a otro le mataron, a otro le apedrearon. De nuevo envió otros siervos en mayor número que los primeros; pero los trataron de la misma manera. Finalmente les envió a su hijo, diciendo: ‘A mi hijo le respetarán’. Pero los labradores, al ver al hijo, se dijeron entre sí: ‘Este es el heredero. Vamos, matémosle y quedémonos con su herencia’. Y agarrándole, le echaron fuera de la viña y le mataron. Cuando venga, pues, el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?».
Dícenle: «A esos miserables les dará una muerte miserable y arrendará la viña a otros labradores, que le paguen los frutos a su tiempo». Y Jesús les dice: «¿No habéis leído nunca en las Escrituras: La piedra que los constructores desecharon, en piedra angular se ha convertido; fue el Señor quien hizo esto y es maravilloso a nuestros ojos? Por eso os digo: se os quitará el Reino de Dios para dárselo a un pueblo que rinda sus frutos».
Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír sus parábolas, comprendieron que estaba refiriéndose a ellos. Y trataban de detenerle, pero tuvieron miedo a la gente porque le tenían por profeta.


Comentario
Rev. D. Melcior QUEROL i Solà
(Ribes de Freser, Girona, España)

«La piedra que los constructores desecharon, 
en piedra angular se ha convertido»

Hoy, Jesús, por medio de la parábola de los viñadores homicidas, nos habla de la infidelidad; compara la viña con Israel y los viñadores con los jefes del pueblo escogido. A ellos y a toda la descendencia de Abraham se les había confiado el Reino de Dios, pero han malversado la heredad: «Por eso os digo: se os quitará el Reino de Dios para dárselo a un pueblo que rinda sus frutos» (Mt 21,43).

Al principio del Evangelio de Mateo, la Buena Nueva parece dirigida únicamente a Israel. El pueblo escogido, ya en la Antigua Alianza, tiene la misión de anunciar y llevar la salvación a todas las naciones. Pero Israel no ha sido fiel a su misión. Jesús, el mediador de la Nueva Alianza, congregará a su alrededor a los doce Apóstoles, símbolo del “nuevo” Israel, llamado a dar frutos de vida eterna y a anunciar a todos los pueblos la salvación.

Este nuevo Israel es la Iglesia, todos los bautizados. Nosotros hemos recibido, en la persona de Jesús y en su mensaje, un regalo único que hemos de hacer fructificar. No nos podemos conformar con una vivencia individualista y cerrada a nuestra fe; hay que comunicarla y regalarla a cada persona que se nos acerca. De ahí se deriva que el primer fruto es que vivamos nuestra fe en el calor de familia, el de la comunidad cristiana. Esto será sencillo, porque «donde hay dos o más reunidos en mi nombre, yo estoy allí en medio de ellos» (Mt 18,20).

Pero se trata de una comunidad cristiana abierta, es decir, eminentemente misionera (segundo fruto). Por la fuerza y la belleza del Resucitado “en medio nuestro”, la comunidad es atractiva en todos sus gestos y actos, y cada uno de sus miembros goza de la capacidad de engendrar hombres y mujeres a la nueva vida del Resucitado. Y un tercer fruto es que vivamos con la convicción y certeza de que en el Evangelio encontramos la solución a todos los problemas.

Vivamos en el santo temor de Dios, no fuera que nos sea tomado el Reino y dado a otros.

miércoles, 24 de febrero de 2016

El Santo Rosario ¿Qué es el Santo Rosario?

Blog Católico de Javier Olivares-Baiona


El Santo Rosario
¿Qué es el Santo Rosario?

Hasta ahora se ha considerado como la mejor definición del Rosario, la que dio el Sumo Pontífice San Pío V en su “Bula” de 1569: “El Rosario o salterio de la Sma. Virgen, es un modo piadosísimo de oración, al alcance de todos, que consiste en ir repitiendo el saludo que el ángel le dio a María; interponiendo un Padrenuestro entre cada diez Avemarías y tratando de ir meditando mientras tanto en la Vida de Nuestro Señor”. El Rosario constaba de 15 Padrenuestros y 150 Avemarías, en recuerdo de los 150 Salmos. Ahora son 20 Padrenuestros y 200 Avemarías, al incluir los misterios de la luz.

La palabra Rosario significa “Corona de Rosas”. Nuestra Señora ha revelado a varias personas que cada vez que dicen el Ave María le estan dando a Ella una hermosa rosa y que cada Rosario completo le hace una corona de rosas. La rosa es la reina de las flores, y así el Rosario es la rosa de todas las devociones, y por ello la mas importante de todas.

El Rosario esta compuesto de dos elementos: 
oración mental y oración verbal.

En el Santo Rosario la oración mental no es otra cosa que la meditación sobre los principales misterios o hechos de la vida, muerte y gloria de Jesucristo y de su Santísima Madre. Estos veinte misterios se han dividido en cuatro grupos: Gozosos, Luminosos, Dolorosos y Gloriosos.

La oración verbal consiste en recitar quince decenas (Rosario completo) o cinco decenas del Ave María, cada decena encabezada por un Padre Nuestro, mientras meditamos sobre los misterios del Rosario.

La Santa Iglesia recibió el Rosario en su forma actual en el año 1214 de una forma milagrosa: cuando Nuestra Señora se apareciera a Santo Domingo y se lo entregara como un arma poderosa para la conversión de los herejes y otros pecadores de esos tiempos. Desde entonces su devoción se propagó rapidamente alrededor del mundo con increíbles y milagrosos resultados.

Entre las varias formas y modos de honrar a la Madre de Dios, optando por las que son mejores en si mismas y mas agradables a Ella, es el rezo del Santo Rosario la que ocupa el lugar preminente. Vale la pena recordar que entre las variadas apariciones de la Santisma Virgen, siempre Ella ha insistido en el Rezo del Rosario. Es asi como, por ejemplo, el 13 de Mayo de 1917 en un pueblo de Portugal llamado Cova de Iria, la Santisima Virgen insiste con vehemencia el rezo del Rosario a los tres pastorcitos, en una de sus muchas apariciones a estos tres videntes.

Siendo un sacramental, el Santo Rosario contiene los principales misterios de nuestra religion Catolica, que nutre y sostiene la fe, eleva la mente hasta las verdadades divinamente reveladas, nos invita a la conquista de la eterna patria, acrecienta la piedad de los fieles, promueve las virtudes y las robustece. El Rosario es alto en dignidad y eficacia, podria decirse que es la oracion mas facil para los sencillos y humildes de corazon, es la oracion mas especial que dirigimos a nuestra Madre para que interceda por nosotros ante el trono de Dios.

El Santo Rosario prolonga la vida liturgica de la Iglesia pero no la sustituye, al contrario enriquece y da vigor a la misma liturgia. Es por ello, que el Santo Rosario se enmarca como una plegaria dentro de la religiosidad popular que contiene un gran tesoro de volares que responde con sabiduria cristiana a los grandes interrogantes de la existencia.

El pueblo latinoamericano es profundamente Mariano, reconoce con una gran sabiduría popular católica, que llegamos a Jesús Salvador a través de Maria Santísima su Madre y desde los mismos tiempos del descubrimiento y de la conquista de América, se genero una gran devoción por la Virgen Maria; en Ella, nuestros pueblos siempre han mirado el rostro maternal de quien nos trajo la salvación y con la primera manifestación explicita de la Reina del Cielo en tierra americana, con rostro y figura de mujer mestiza, en México, se acrecentó aun mayor el amor y la devoción a ella en todos los países hispano parlantes, reconociéndola como nuestra propia Madre, llena de amor, de misericordia y de piedad para con sus hijos. Sentimiento que va en relación directa con el origen mismo de la Maternidad Divina: Maria es Madre de Dios Redentor es también verdaderamente la Madre de todos los miembros de Cristo, porque Ella colaboro con su amor a que nacieran en la Iglesia, los creyentes, miembros de aquella cabeza que es Cristo.

El paso del tiempo, las costumbres modernas, y la innovación de formas de oración, no pueden dejar a un lado el rezo del Santa Rosario. De hecho, los Santos Padres y los Santos han tenido una profunda devoción a este sacramental, nosotros como católicos y como amantes de la Reina del Cielo hemos de ser fervientes devotos del Rosario. Es digno de recordar que la familia que reza unida permanece unida, Que la recitación piadosa y consciente del Santo Rosario nos traiga la paz al alma y nos una mas estrechamente a Maria para vivir auténticamente nuestro cristianismo.

Tomado de El Santo Rosario en Catholic Net

Citas y pensamientos sobre el Rosario

“El Padre Pío tenía Rosarios en todas partes, bajo la almohada, en la mesilla de noche, en los bolsillos, dondequiera… Era el religioso del rosario. Consideraba el Rosario como su arma predilecta contra toda clase de enemigos. En alguna ocasión llegó a afirmar: ” Quisiera que los días tuvieran 48 horas para poder redoblar los rosarios”. Cuando le preguntaban por su herencia espiritual, San Pío de Pietrelcina no dudaba en afirmar que era el Rosario: “¡Amad a la Virgen y hacedla amar. Recitad siempre el Rosario!” San Pío de Pietrelcina

“Entre las devociones aprobadas por la Iglesia ninguna más dulce ni más eficaz que el Santísimo Rosario”. San Antonio María Claret.

¡Cuántos por el Rosario han salido del pecado! ¡Cuántos han llegado a la santidad! ¡Cuantos han conseguido con una muerte dichosa, la salvación eterna! San Alfonso María Ligorio.

Con el Rosario, los enfermos recobrarán la salud o no morirán sin los sacramentos.  San Francisco Javier

El Rosario es la salvación de los fieles. Papa Clemente VIII

El Rosario aplaca la justa indignación de Dios. Papa Gregorio XIV

El Rosario es una parte y forma de oración, bellísima acomodada a nuestros tiempos, fácil de practicar y muy fructuosa . Papa León XIII.

“Si nos dieran un programa más difícil de salvación, muchas almas que se condenarán tendrían el pretexto de que no pudieron realizar dicho programa. Pero ahora el programa es brevísimo y fácil: rezar el Santo Rosario. 
Con el Rosario practicaremos los Santos Mandamientos, aprovecharemos la frecuencia de los Sacramentos, procuraremos cumplir perfectamente nuestros deberes de estado y hacer lo que Dios quiere de cada uno de nosotros”. Sor Lucía de Fátima.