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sábado, 13 de julio de 2013

BIOGRAFÍAS DE LOS SANTOS SEMANA DEL 15 AL 21 DE JULIO DE 2013

Blog Católico de Javier Olivares-Baiona
BIOGRAFÍAS DE LOS SANTOS SEMANA DEL 15  AL  21  DE  JULIO  DE  2013
XV  Semana  del  Tiempo Ordinario 
LUNES, 15
San Buenaventura
Obispo y Doctor de la Iglesia.
Nació hacia el año 1218 en Bagnoregio, junto a Viterbo (Italia). Se dice que de niño había sido curado de una grave enfermedad por intercesión de san Francisco. De joven ingresó en la Orden franciscana. Estudió filosofía y teología en París y, obtenido el doctorado, las enseñó en la misma Universidad. Junto con santo Tomás reivindicó el derecho de los mendicantes a la docencia y al apostolado. Elegido general de su Orden en 1257, la gobernó con prudencia y sabiduría, convirtiéndose en una especie de segundo fundador. Nombrado obispo y cardenal de la diócesis de Albano, trabajó con gran empeño en la unión de las Iglesias de Oriente y de Occidente en el Concilio II de Lyón, ciudad en la que murió el 15 de julio de 1274. Nos legó numerosas obras teológicas y filosóficas, espirituales y místicas, luminosas y llenas de unción, que le merecieron el título de Doctor Seráfico. En la historia franciscana ha sido de particular importancia su «Leyenda mayor», biografía oficial de san Francisco, en la que se inspiró Giotto.
ORACIÓN
Dios todopoderoso, concede a cuantos hoy celebramos la fiesta de tu obispo san Buenaventura la gracia de aprovechar su admirable doctrina e imitar los ejemplos de su ardiente caridad. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
MARTES, 16
Nuestra Señora del Carmen
Los que tienen impuesto el Santo Escapulario, pueden ganar hoy indulgencia plenaria con las condiciones acostumbradas.
 Es la advocación de la Virgen como Patrona de la familia carmelitana. La Sagrada Escritura celebra la belleza del monte Carmelo, donde el profeta Elías, en el siglo IX antes de Cristo, defendió la pureza de la fe de Israel en el Dios vivo, en contra del culto a Baal. En el siglo XII, algunos eremitas se retiraron a aquel monte, constituyendo más tarde una Orden dedicada a la vida contemplativa, bajo el patrocinio de la Virgen María. Según la tradición, en este día la Virgen entregó el popular escapulario del Carmen a San Simón Stock. Además, bajo este título celebramos a la Virgen como guía de los navegantes, consuelo de los afligidos, fortaleza de los moribundos en su agonía, intercesora nuestra en el tránsito de la muerte, auxilio de las almas del purgatorio.
ORACIÓN
Te suplicamos, Señor, que la poderosa intercesión de la Virgen María, en su advocación del monte Carmelo, nos ayude y nos haga llegar hasta Cristo, monte de salvación. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
MIÉRCOLES, 17
Santa Eduvigis
► Reina y Patrona de Polonia y de Lituania ◄
Nació en Buda el año 1374, hija del rey de Hungría. Contrajo matrimonio con el rey Ladislao Jaguellón, de Lituania. Estos esposos tuvieron una gran influencia en la evangelización de Lituania y en el progreso de la fe en el reino polaco-lituano. Eduvigis puso su posición social, sus talentos y su vida al servicio de Cristo y, cuando le correspondió gobernar, dedicó su vida también al servicio del pueblo que se le había confiado. Fundó hospitales y trató de aliviar las necesidades de los más pobres. Al mismo tiempo, se preocupó de la formación intelectual de su pueblo, y fundó la Universidad Jaguellónica de Cracovia, en la que la Santa, con su perseverancia, consiguió que el papa Bonifacio IX erigiera en 1397 la facultad de teología. Falleció el 17 de julio de 1399, y su tumba está en Wawel. Fue canonizada por Juan Pablo II en 1997.
ORACIÓN
Señor Dios, que cada año nos alegras en la fiesta de santa Eduvigis, concede a los que celebramos su memoria imitar también los ejemplos de su vida admirable.  Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo,  y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
JUEVES, 18
San Alejo - mendigo
Según la leyenda, Alejo era hijo de Eufemiano y Agaleno, patricios romanos. Fue prometido con una mujer virtuosa que, la misma noche de bodas, le convenció para que renunciara al matrimonio a cambio de una vida librada a la piedad y la fe. Alejo lo aceptó y se embarcó hacia el norte de Siria (la actual Turquía) para llegar a la ciudad de Laodicea y, después, a Edesa (actual Urfa), donde se ganaba la vida pidiendo limosna. Tuvo una visión de la Madre de Dios.
Diecisiete años después volvió a Roma. Fue a casa de su padre a pedir limosna, pero nadie lo conoció. Acogido como mendicante, vivió durante 17 años más en su casa, sin ser reconocido, rezando y enseñando el catecismo a los niños. Dormía bajo la escalera de la entrada. Sabiendo que iba a morir, escribió su historia en un papel, explicando por qué renunció a la boda, el viaje a Edesa y su vida posterior. Murió y, según la leyenda, sólo su padre pudo abrirle la mano para tomar el papel y leerlo, dejándolo sorprendido al darse cuenta que era su hijo.
Según otra tradición, Alejo murió pobre en un hospital de Edesa, y antes de morir reveló que era miembro de una familia noble y que había rechazado el matrimonio para consagrarse a Dios.
La relíquia de su cabeza se venera en el monasterio de Santa Laura del Peloponeso.
ORACIÓN
Dios nuestro, que has puesto a los santos como ejemplo y ayuda para facilitar a los débiles el camino de la salvación, al celebrar la fiesta de san Alejo, concédenos bondadosamente que, siguiendo sus pasos, caminemos hacia ti.  Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén
VIERNES, 19
Santas Justa y Rufina
De familia muy modesta con firmes convicciones cristianas. En la época que vivieron dominaban los romanos gran parte del mundo por ellos conocido. En estos tiempos paganos, las hermanas dedicaban su tiempo a ayudar al prójimo y el conocimiento del Evangelio.
Era costumbre celebrar una vez a al año una fiesta pagana en honor a Venus y en la que se rememoraba el fallecimiento del admirado Adonis. Según la tradición cristiana, se recorrían las calles de la ciudad con la figura cargada en hombros molestando gravemente al público y exigiendo inmensas limosnas para la fiesta. En cierta ocasión, los paganos llegaron a casa de Justa y Rufina exigiendo el dinero correspondiente, pero las hermanas se negaron a pagarlo por ser el fin de éste contrario a su fe, y no sólo esto sino que decidieron hacer añicos la figura de la diosa entre ambas, provocando de esta manera el enfado general de las devotas que se lanzaron hacia ellas.
El prefecto de Sevilla, Diogeniano, mandó encarcelarlas, animándolas a abandonar sus creencias cristianas si no querían ser víctimas del martirio, las santas se negaron a pesar de las amenazas. Sufrieron el tormento del "potro" para a continuación ser torturadas con "garfios de hierro", Diogeniano esperaba que el trato que se le daba sería suficiente para que renunciaran a su fe, ellas aguantaron todo. Viendo que no surtió efecto el castigo las encerró en una tenebrosa cárcel donde sufrirían las penalidades de la hambre y la sed.
Estoicamente sobrevivieron a su condena, por lo que fueron castigadas de nuevo, esta vez debían caminar descalzas hasta llegar a Sierra Morena, tuvieron la suficiente fuerza para conseguir el objetivo. Viendo que nada las vencía mandó encarcelarlas hasta morir, la primera en fallecer fue Santa Justa, su cuerpo lo tiraron a un pozo recuperado poco tiempo después por el obispo Sabino.
Una vez que hubo acabado con la vida de Justa, Diogeniano creyó que Rufina sucumbiría a sus deseos con más facilidad, pero no lo consiguió, ya decidió acabar con su vida de la forma más lúgubre en aquellos tiempos, la llevó al anfiteatro y la dejó a expensas de un león para que la destrozase, la bestia se acercó lo más que hizo fue mover la cola y lamer sus vestiduras como haría un animal de compañía. El Prefecto no aguantó más, la mandó degollar y quemar su cuerpo. Nuevamente tras este hecho el obispo Sabino recogió los restos y lo enterró junto a su hermana en el año 287.  Por tan cristiana acción,  fueron canonizadas.  Se les nombró Patronas de Sevilla, y de los gremios de alfareros y cacharreros.
ORACIÓN
Dios todopoderoso, que diste a las santas mártires Justa y Rufina la gracia de entregar su vida por amor a tu Palabra y por el testimonio de Jesús; te pedimos que, por la fuerza del Espíritu Santo, nos enseñes a permanecer fieles en la fe y fuertes en la confesión de tu nombre. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén
SÁBADO, 20
San José María Díaz Sanjurjo.
Nace en Santa Eulalia de Suegos, Lugo. Estudió en el seminario de Lugo, de donde pasó luego a la Universidad de Compostela. Optó por la vida religiosa e ingresó el 25 de septiembre de 1842 en el colegio misionero de Ocaña, de la Orden de Predicadores, donde hizo el noviciado y la profesión religiosa, ordenándose de sacerdote el 23 de marzo de 1844. Destinado a las misiones de Tonkin, marchó a Manila con otros cinco compañeros, y aquí, a la espera de su destino misional, dio clases en la universidad. En 1845, por el tiempo de Pascua, llegó a Tonkin. Fue destinado al seminario para nativos de Luc-Thuy. Aquí realizó una buena labor a la que puso fin un motín popular que en 1847 saqueó la casa, dispersó a los alumnos y obligó al P. José María a marcharse. Luego de varias peripecias se pudo refugiar en Cao-Xa. Surge por entonces el decreto persecutorio contra el cristianismo del emperador Tu-Duc, que invitaba a apresar a los misioneros extranjeros, a los que calificaba con los peores epítetos, y se ofrecían trescientas onzas de plata a quien descubriese un misionero europeo. Sorteando los peligros el P. José María permaneció en el país, dispuesto siempre a ejercer su ministerio sacerdotal con el celo entusiasta que le distinguía.
El año 1849 se crea el nuevo vicariato del Tonkín Oriental, al frente del cual se puso a monseñor Martí, y se toma la costumbre de darle al vicario un coadjutor con rango de obispo para garantizar la continuidad del ministerio episcopal en la zona. La Orden de Predicadores propone al Papa que el primer obispo coadjutor con derecho a sucesión en el nuevo Vicariato sea nuestro futuro mártir y es consagrado ese mismo año en Doung-Xuyen. Muy pronto, sin embargo, en 1852 sucede al vicario como titular del vicariato y fija su residencia en Bui-Chu. No se llevó adelante la persecución con el mismo énfasis y por ello hubo unos años en que fue posible un trabajo apostólico relativamente tranquilo, aunque siempre había que usar de mucha prudencia. Dando pruebas de una gran entrega apostólica, hizo cuanto pudo por proseguir la tarea evangelizadora y robustecer la comunidad cristiana que le estaba confiada.
Pero en 1857 un nuevo decreto hizo revivir las medidas más drásticas contra los misioneros europeos y el cristianismo, amenazando de muerte a los jefes de poblados que no denunciaran la presencia de europeos en su población. El nuevo mandarín de Bui-Chu rodeó el poblado para impedir cualquier huida y se lanzó a capturar al obispo José María. Fue arrestado y se le arrebató la cruz y el anillo, que fueron destruidos. Luego se le sometió a prisión, se le invitó a apostatar o sería condenado a muerte. El siervo de Dios se mantuvo firme y sereno. El mandarín lo condenó a muerte, siendo ejecutada la sentencia por decapitación en Nam-Dinh el 20 de julio de 1857. Su cabeza fue expuesta en un palo para general escarmiento y luego junto con el cuerpo arrojada al río.
Fue canonizado el 19 de junio de 1988 por el papa Juan Pablo II junto con los 117 mártires de Vietnam, muertos por la fe entre los años 1745-1862, que habían sido beatificados a lo largo del siglo XX.
ORACIÓN
Dios todopoderoso y lleno de misericordia, que concediste a san José-María Díaz Sanjurjo, superar los tormentos del martirio, concédenos, a quienes celebramos su triunfo, no sucumbir nunca a los ataques del enemigo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén
DOMINGO, 21
XVI DEL TIEMPO ORDINARIO
San Lorenzo de Brindis
Nació en Brindis (Italia) el año 1559. Ingresó en la Orden de los Capuchinos y estudió en Padua. Fue una persona superdotada a quien Dios concedió cualidades intelectuales extraordinarias. Infatigable y elocuente predicador por varias naciones de Europa, docto profesor de sus hermanos, escritor erudito, ocupó, además, todos los cargos en su Orden, incluso el de Ministro general, y desempeñó graves y delicadas misiones diplomáticas por Europa. De carácter sencillo y humilde, cumplió fielmente todas las misiones que se le encomendaron, como la defensa de la Iglesia ante los turcos que intentaban dominar Europa y la reconciliación de príncipes enfrentados. En su vida de piedad se distinguió por la fervorosa celebración de la misa y por su filial devoción a la Virgen. Murió el 22 de julio de 1619 en Lisboa, adonde fue a tratar con Felipe III de la paz en Nápoles. Por su conocimiento profundo de la Palabra de Dios, del que dejó testimonio en sus escritos y en los púlpitos, Juan XXIII le dio en 1959 el título de «Doctor Apostólico».
ORACIÓN
Oh Dios, que para gloria de tu nombre y salvación de las almas otorgaste a san Lorenzo de Brindis espíritu de consejo y fortaleza, concédenos llegar a conocer, con ese mismo espíritu, las cosas que debemos realizar y la gracia de llevarlas a la práctica después de conocerlas. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Confeccionado por Franja y Allen-Perkins 

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