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martes, 31 de mayo de 2016

Mes del Corazón de Jesús. Intenciones de los días 1, 2, 3, 4 y 5

Blog Católico de Javier Olivares-Baiona




Mes del Corazón de Jesús. 
Intenciones de los días 1, 2, 3, 4 y 5




JUNIO, MES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Una reflexión para cada día del mes de junio.

Oración introductoria de cada día

Corazón amantísimo de Jesús digno de todo amor y de toda mi adoración; movido por el deseo de reparar y de lavar las ofensas graves y numerosas hechas contra ti, y para evitar que yo mismo me manche de la culpa ingrato, te ofrezco y te consagro enteramente mi corazón, mis afectos, mi trabajo y todo mi ser.
Por cuanto son pobres mis méritos, ¡oh Jesús!, te ofrezco mis oraciones, mis actos de penitencia, de humildad, de obediencia y de las demás virtudes que practicaré hoy y durante mi vida entera hasta el último suspiro.
Propongo hacer todo por tu gloria, por tu amor y para consolar a tu Corazón. Te suplico aceptes mi humilde ofrecimiento por las manos purísimas de tu Madre y Madre mía María.
Dispón de mí y de mis cosas,Señor, según el beneplácito de tu Corazón. Amén.


P. León Dehón, 
Gran devoto del Corazón de Jesús


Día 1.- EL DIVINO CORAZÓN DE JESÚS

¡El Corazón de Jesús! Una herida, una corona de espinas, una cruz, una llama.,"He aquí el Corazón que tanto ha amado a los hombres". ¿Quién nos ha dado aquel Corazón? Jesús mismo. Él nos había dado todo: su doctrina, sus milagros, sus dones de Eucaristía, su Madre divina. Pero el hombre permanece todavía insensible a tantos dones. Su soberbia les hace olvidar el Cielo, sus pasiones les hacen descender al fango. Fue entonces cuando Jesús mismo dirigió una mirada piadosa sobre la humanidad; se apareció a su hija predilecta, Margarita María, para manifestarle los tesoros de su corazón.

1 -Corazón de Jesús, formado por el Espíritu Santo 
en el seno de la Virgen María, 
ten piedad de nosotros.
27 de junio, 1982



1. Así rezamos en las letanías al Sacratísimo Corazón. Esta invocación se refiere directamente al misterio que meditamos, al rezar el Angelus Domini: por obra del Espíritu Santo fue formada en el seno de la Virgen de Nazaret la Humanidad de Cristo, Hijo del Eterno Padre.

¡Por obra del Espíritu Santo fue formado en esta Humanidad el Corazón! El Corazón, que es el órgano central del organismo humano de Cristo y, a la vez, el verdadero símbolo de su vida interior: del pensamiento, de la voluntad, de los sentimientos. Mediante este Corazón la Humanidad de Cristo es, de modo particular, "el templo de Dios" y, al mismo tiempo, mediante este Corazón, está incesantemente abierta al hombre y a todo lo que es "humano". "Corazón de Jesús de cuya plenitud todos hemos recibido".

2. El mes de junio está dedicado, de modo especial, a la veneración del Corazón divino. No sólo un día, la fiesta litúrgica que, de ordinario, cae en junio, sino todos los días. Con esto se vincula la devota práctica de rezar o cantar cotidianamente las letanías al Sacratísimo Corazón de Jesús.

Las letanías del Corazón de Jesús se inspiran abundantemente en las fuentes bíblicas y, al mismo tiempo, reflejan las experiencias más profundas de los corazones humanos. Son, a la vez, oración de veneración y de diálogo auténtico. Hablamos en ellas del corazón y, al mismo tiempo, dejamos a los corazones hablar con este único Corazón, que es "fuente de vida y de santidad" y "deseo de los collados eternos". Del Corazón que es "paciente y lleno de misericordia" y "generoso para todos los que le invocan".

Esta oración, rezada y meditada, se convierte en una verdadera escuela del hombre interior: la escuela del cristiano.

La solemnidad del Sacratísimo Corazón de Jesús nos recuerda, sobre todo, los momentos en que este Corazón fue "traspasado por la lanza" y, mediante esto, abierto de manera "Visible" al hombre y al mundo.

Al rezar las letanías - y en general al venerar al Corazón Divino -conocemos el misterio de la redención en toda su divina y, a la vez, humana profundidad. Simultáneamente, nos hacemos sensibles a la necesidad de reparación. Cristo nos abre su Corazón para que nos unamos con El en su reparación por la salvación del mundo. Hablar del Corazón Traspasado es decir toda la verdad de su Evangelio y de la Pascua.

Tratemos de captar cada vez mejor este lenguaje. Aprendámoslo.


Día 2.- FUENTE DE SALVACIÓN

En cada página del evangelio, el Corazón de Jesús habla de la fe. Por la fe Jesús cura las almas, sana los cuerpos y resucita a los muertos. Cada uno de los milagros es el fruto de la fe; cada palabra suya es una incitación a la fe
La fe es necesaria como el pan que comes, como el aire que respiras. Con la fe eres todo; sin la fe no eres nada. Con frecuencia nuestra fe es lánguida como una llama a punto de extinguirse. Cuando en los campos, en las casas, en las oficinas, en las tiendas, se mofan de tu fe ¿sientes el coraje de defenderla sin sonrojarte, sin respeto humano? Cuando las pasiones te asaltan ferozmente ¿Te acuerdas que con un acto de fe resultas invencible porque Dios combate por ti y contigo?

Día 3. -LA CORONA DE ESPINAS

Si observas al Corazón de Jesús, pruebas un sentimiento de pena. Es coronado de espinas, mana sangre, es traspasado su Corazón. Es el símbolo de la vida de Jesús. Nacido en medio de sufrimientos, abraza al dolor, abraza una cruz, la lleva al Calvario, muere crucificado.
Jesús valora el dolor y crea una escuela: "Quien quiera venir en pos de mí, tome su cruz" (Mt.16,24). Es una frase un poco amarga, un poco triste, pero es así. El dolor cristiano está para purificar, para santificar las almas.
La cruz que Él te da es aquella que es buena para ti. Trata de tener devoción a tu cruz; ámala, como la amaron los Santos, como la amó Jesús.

4.-EL AMOR DE DIOS

Jesús te ama... y te da su Corazón, símbolo de amor. Sobre este corazón se enciende una llama que quiere extenderse e inflamar todos los corazones. ¡Jesús te ama!. He venido -dice Jesús- a traer el fuego del amor sobre la tierra y ¿qué puedo desear sino que ese fuego encienda?
Mírate a ti mismo.¿ Cómo correspondes al amor de Jesús? ¿Lo amas con todo tu corazón, con todas las fuerzas?
A la mañana, cuando te despiertas, ¿tienes un pensamiento para Jesús? ¿Le rezas durante el día alguna jaculatoria?

5.-LOS MANDAMIENTOS DE DIOS

Jesús habló claramente: "Si me amas, guarda mis mandamientos"¿Quieres salvarte? Observa mis mandamientos. Aquí no hay escapatoria: para querer bien a Jesús y para salvarte, es necesario que hagas lo que Él te manda: observar sus santos mandamientos.

A ti no te queda mas que obedecer. Sí, es necesario obedecer. Pero la obediencia debe ser completa; observarlos todos y siempre.

Dios no ha dado ni cinco ni siete mandamientos, sino diez; y al infierno se va lo mismo por transgredir uno que los diez. A la cárcel no se va por cometer muchos delitos; basta un solo delito.



sábado, 6 de septiembre de 2014

EL PRESTAMISTA AVARO 2,

Blog Católico de Javier Olivares-Baiona

Un cuentecito que en estos tiempos se ha quedado pequeño, porque muchos banqueros se han quedado con muchísimo más. 

EL PRESTAMISTA AVARO

cofre con oro

Dicen que un rico comerciante veneciano en su ruta hacia el lejano Oriente notó le observaban varios hombres y teniendo miedo de ser asaltado en el desierto, pensó depositar su dinero en un lugar seguro. Preguntó por un hombre de confianza que le pudiera guardar su oro y le indicaron la casa de un viejo prestamista. Este aceptó encantado el encargo y el comerciante prosiguió su viaje.

A los pocos meses estaba de nuevo de vuelta y quiso recuperar su dinero. Pero sucedió que el prestamista, hombre muy codicioso, negó que lo tuviera y hasta aseguró que nunca antes había visto a este hombre.

El comerciante buscó el amparo de la justicia, mas los jueces locales creyeron al prestamista, puesto que gozaba de mucho respeto en la ciudad.

Así pues, el viajero, perdida toda esperanza de recuperar lo que era suyo, preparaba su triste regreso a su pais de origen.

Y he aquí que cuando iba por la calle, derrotado y cabizbajo, vio a una mujer que quitaba las piedras del camino.

- ¿Qué haces? - le preguntó
- Estoy quitando las piedras para que ningún caminante se haga daño. Pero dime, ¿te ha sucedido algo malo?



El comerciante le contó su caso y la mujer manifestó:

- Creo que dices la verdad y trataré de ayudarte.
- ¿Cómo podrías hacerlo si ni siquiera los jueces me hicieron justicia?
- Tú no te preocupes y haz lo que te diga. En primer lugar, debes buscar algún hombre de tu tierra que sea de confianza.
-  Otro comerciante que viene de mi pais se aloja en mi misma posada.
- Muy bien, mándalo buscar. Y también tienes que comprar diez cofres, pintarlos de oro, llenarlos de guijarros y cerrarlos con candados de plata. Tu amigo y yo alquilaremos a diez porteadores para que carguen los cofres y nos acompañen a casa del prestamista. Cuanto estemos dentro, deberás entrar tú.

Y así se hizo. La mujer, el amigo y diez porteadores entraron en casa del prestamista.


- Señor, dijo la buen mujer, vengo con un rico comerciante que ha de atravesar el desierto y no se atreve a llevar toda la fortuna que tiene en estos diez cofres por temor a los salteadores. Por eso me ha pedido que buscara alguien de confianza que le guardase sus riquezas y he pensado en usted, ya que su honradez es bien conocida por todos los vecinos de esta ciudad y otros comerciantes extranjeros.

Y mientras hablaba, entró el comerciante engañado y se acercó para que todos le viesen. El prestamista palideció: los dos hombres eran paisanos, y si uno le acusaba de haberse quedado con su dinero, el otro jamás le confiaría su fabuloso tesoro. Por ello, se acercó rápido al comerciante engañado, lo abrazó y exclamó fingiendo gran alegría:


- ¡Amigo! Temía que le hubiera pasado algo, ya que tardaba tanto en volver a reclamar su dinero. En seguida mis criados le traerán su oro.

De esta forma el comerciante recuperó su dinero y el prestamista se quedó custodiando diez cofres de piedras.

El que ama el oro no vivirá en justicia, y el que se va tras el dinero, perecerá por conseguirlo.

jueves, 31 de julio de 2014

Catecismo mariano: todo lo que has de saber, 2

Blog Católico de Javier Olivares-Baiona


Catecismo mariano: 
todo lo que has de saber sobre la Virgen María


 Catecismo mariano: 
todo lo que has de saber sobre la Virgen María. 

Es la Virgen María quien, después de Nuestro Señor, ocupa el primer lugar en la Historia: la celebramos el Uno de Enero como Madre de Dios. La celebramos en las muchas fiestas del año en su honor.

Estamos llegando al mes de AGOSTO, mes en el que celebraremos la mayor SOLEMNIDAD EN SU HONOR. LA SOLEMNIDAD DE SU ASUNCIÓN A LOS CIELOS EN CUERPO Y ALMA. En el mes de septiembre celebraremos el día de su NATIVIDAD, fiesta que se celebra en numeroso pueblos y parroquias del mundo entero. 

Le ofrecemos los sábados de todo el año, la recordamos en innumerables fiestas y los meses de mayo y octubre están especialmente dedicados al rezo del Rosario y a la Virgen María. Y en el mes de diciembre, el día 8 la GRAN SOLEMNIDAD DE SU INMACULADA CONCEPCIÓN.

En esta ocasión os ofrecemos un breve catecismo mariano en el que se contempla todo lo que necesitas saber para conocer, tratar, amar e imitar a Nuestra Señora. Creo que vale la pena. Conocer más a la Virgen, será motivo de quererla más.
*  *  *
Capítulo Segundo


La Visitación

10. — ¿Para qué visitó la Virgen a su prima Santa Isabel?

La virgen, inspirada por el Espíritu Santo visitó a su prima Santa Isabel para servirle, ya que Isabel había concebido un hijo en su vejez. A este hecho se le llama la visitación.

11. — ¿Qué distancia recorrió la Virgen para ver a su prima?

La Virgen recorrió unos ciento cincuenta kilómetros, desde Nazaret a una pequeña ciudad de Judea llamada Ain-Karim, situada en la montaña a unos tres kilómetros de Jerusalén. El recorrido duró cuatro o cinco días.

12. — ¿Qué dijo Santa Isabel cuando recibió a la Virgen en su casa?

Santa Isabel, llena del Espíritu Santo, recibió a la Virgen con estas palabras: Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de ti vientre. Y ¿de dónde a mi tanto bien que venga la madres de mi Señor a visitarme? Pues lo mismo fue penetrar la voz de tu salutación en mis oídos, que dar saltos de júbilo la criatura en mi vientre. ¡Oh, bienaventurada tú, que has creído! Porque se cumplirán las cosas que han dicho de parte del Señor (S. Lucas 1, 42-45).

13. ¿Qué dijo la virgen al oír las alabanzas de Santa Isabel?

La Virgen pronunció un cántico lleno de belleza y poesía, al que la Iglesia llama Magnífica.



14. — ¿ Cuáles son las virtudes que nos enseña la Virgen en la Visitación La virgen nos enseña de un modo especial la Visitación, las virtudes de humildad, caridad, generosidad, así como el deseo de servir con prontitud.

15. — ¿Cuánto tiempo permaneció la virgen con Santa Isabel?

La Virgen permaneció con su prima unos tres meses, y luego se volvió a Nazaret.


San José

16. — ¿Quién es el Señor San José?

San José es el esposo de María y padre adoptivo de Jesús. Un hombre escogido por Dios, virtuoso y santo para que cuidara a la Virgen y a Jesús.

17. — ¿San José y la Virgen eran descendientes del rey David?

Si, San José y la Virgen eran descendientes de la familia real de David.

18. — ¿Por qué San José y la Virgen María fueron a Belén?

San José y la Virgen fueron a Belén, que es la ciudad de David, para obedecer el edicto del emperador César Augusto, que ordenaba a todos sus súbitos que fueran a la ciudad de su estirpe para empadronarse. 


María proclama las grandezas del Señor en el Magnífica.


Continuará. 

Catecismo mariano: 
todo lo que has de saber sobre la Virgen María

Capítulo Tercero

martes, 3 de junio de 2014

SOLEMNIDAD DE PENTECOSTÉS, 2

Blog Católico de Javier Olivares-Baiona

Los siete Dones del
 Espíritu Santo.

Hasta los niños pueden comenzar a entender, 
si de esta manera se lo enseñamos



Los DONES del Espíritu Santo son 7:

-Sabiduría: nos hace ver todas las cosas a través de Dios y nos impulsa a buscarlo sobre todas las cosas.

-Entendimiento: nos ayuda a comprender la Palabra de Dios y los misterios de la fe.

-Consejo: nos anima a seguir la solución que más concuerda con la gloria de Dios y el bien de los demás.

-Fortaleza: nos alienta continuamente y nos ayuda a superar con fe las dificultades.

-Ciencia: para conocer rectamente las cosas creadas por Dios.

-Piedad: nos mueve a tratar a Dios con la confianza con la que un hijo trata a su Padre.

-Temor de Dios: nos induce a huir de las ocasiones de pecado para elegir siempre agradar a Dios.


Ahora para los mayores:


Dones y frutos del Espíritu Santo

Vivimos rodeados de regalos de Dios. Fue sobretodo en el momento de nuestro Bautismo cuando nuestro Padre Dios nos llenó de bienes incontables. Junto con la gracia, Dios adornó nuestra alma con las virtudes sobrenaturales y los dones del Espíritu Santo.


El Espíritu Santo nos inspira (Mateo 10, 19 ss; Juan 3, 8), nos enseña (Juan 14, 26), nos guía (Juan 16, 13), nos consuela (Juan 14, 16), nos santifica (Romanos 15, 16), nos vivifica (Romanos 8, 11). Por eso nuestro Señor Jesús lo llama “otro Paráclito” (Juan 14, 16), palabra griega que significa literalmente “aquél que es invocado” y, por lo tanto, abogado, mediador, defensor, consolador.
El abogado defensor es aquel que, poniéndose de parte de los que son culpables debido a sus pecados, los defiende del castigo merecido, los salva del peligro de perder la vida y la salvación eterna. Esto es lo que ha realizado Cristo, y el Espíritu Santo es llamado “otro paráclito” porque continúa haciendo operante la redención con la que Cristo nos ha librado del pecado y de la muerte eterna.

El Espíritu Santo, a través de sus dones, va conformando nuestra vida según las maneras y modos propios de un hijo de Dios que se guía ahora por el querer de Dios, Su Voluntad, y no por nuestros gustos y caprichos.

Hoy le pedimos al Paráclito, nuestro Divino Santificador, que doblegue lo que es rígido en nosotros, particularmente la rigidez de la soberbia, que caliente en nosotros lo que es frío, la tibieza en el trato con Dios; que enderece lo extraviado.
La Iglesia nos invita de muchas maneras a preparar nuestra alma a la acción del Espíritu Santo. En el Catecismo nos da la relación de estos maravillosos dones:


El don de sabiduría nos hace comprender la maravilla insondable de Dios y nos impulsa a buscarle sobre todas las cosas y en medio de nuestro trabajo y nuestras obligaciones.


El don de entendimiento,  nos descubre con mayor claridad las riquezas de la fe.


El don de consejo nos señala los caminos de la santidad, el querer de Dios en nuestra vida diaria, nos anima a seguir la solución que más concuerda con la gloria de Dios y el bien de los demás.


El don de fortaleza nos alienta continuamente y nos ayuda a superar las dificultades que sin duda encontramos en nuestro caminar hacia Dios.


El don de ciencia nos lleva a juzgar con rectitud de las cosas creadas y a mantener nuestro corazón en Dios y en lo creado en la medida que nos lleve a Él.



El don de piedad nos mueve a tratar a Dios con la confianza con la que un hijo trata a su Padre.


El don del temor de Dios nos induce a huir de las ocasiones de pecar, a no ceder a la tentación,  a evitar todo mal que pueda contristar al Espíritu Santo,  a temer radicalmente separarnos de Aquél a quien amamos y constituye nuestra razón de ser y vivir.
enlaces interesantes:

  

Fano nos deleita con sus dibujos. En este caso la Barca de Pedro y la fuerza de Dios. 
Con la fuerza del Espíritu Santo




Con motivo del mes de María, te ofrecemos para tu meditación y lectura espiritual una colección de textos del Papa Benedicto XVI sobre la devoción a la Virgen. Nos lo compartió un lector del blog de la-oración.com Aquí puedes leerlo y descargarlo.

Ven, dulce huésped del alma

El Espíritu Santo es el Gran Desconocido, pues si realmente lo conociéramos viviríamos con permanente paz en el alma.
Autor: Pa´que te salves | Fuente: Catholic.net
Dios, Nuestro Señor, es tan amoroso con todos nosotros que nos ha dado la conciencia. Esa voz de Dios que nos habla internamente. Ahí donde nada más estás tú y Dios, ahí es donde el Espíritu Santo te hablará. Sus llamadas amorosas no son con gritos, sino con suavidad. Se necesita que haya silencio para que podamos oírlo. Pero, nuestro mundo de hoy hace tanto ruido que no nos permitimos escuchar esa voz de Dios. Dejemos que Dios nos hable. Escuchemos sus gemidos de amor por nosotros. Esforcémonos por escucharle..

 Meditación y Reflexiones Cristianas: Dones y frutos del Espíritu Santo

Leamos la Secuencia de la Misa de Pentecostés, que nos dice:


Ven, Espíritu divino,
manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;
don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos.

Entra hasta el fondo del alma,
divina luz, y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre,
si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado,
cuando no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde
calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero.

Reparte tus siete dones,
según la fe de tus siervos;
por tu bondad y gracia,
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno. Amén.

Esta hermosa oración ha sido rezada por la Iglesia durante cientos de años. Ahí vemos la dulzura de Dios que, por medio del Espíritu Santo, inunda a las almas. Escuchemos una y otra vez esas hermosas palabras que decimos del Espíritu Santo, ese dulce huésped de nuestra alma.
Lo invocamos como:
Padre amoroso del pobre,  pues Él es quien se identifica con ellos, con los que más necesitan, con los que tienen hambre y sed de Dios. Por eso, Santa Teresa decía: "quien a Dios tiene, nada le falta". Ahí estaba presente el Espíritu Santo.

Luz que penetra las almas: ¡Cuántas veces vivimos en la oscuridad del pecado, de la angustia y de la tristeza! Parece que nunca se va a hacer de día. Sin embargo, si pedimos a Dios que, por medio del Espíritu Santo nos ilumine, pronto las tinieblas de nuestro corazón se llenarán de esa luz amorosa de Dios.

Don, en tus dones espléndido : Todos los dones que pueda recibir una persona, un alma, son originados por el Espíritu Santo quien, con el fuego de su amor, piensa personalmente en cada uno de nosotros.

Fuente del mayor consuelo. ¡Cuántas veces parece que estamos inconsolables porque todo lo humano está en nuestra contra!
Dificultades con los miembros de la familia, los hijos, el cónyuge; en el trabajo, en la sociedad. Nada, parece, que nos puede consolar. Sin embargo, ahí está Dios quien, por medio del Espíritu Santo está en espera para consolarnos.

Dulce huésped del alma. Sí, ese es el Espíritu Santo, ese amable, dulce y tierno visitante de nuestra alma, que habita en ella si nosotros se lo permitimos. Pero, nuestro egoísmo lo expulsa cada vez que optamos por el pecado. Dulce huésped, ¡quédate conmigo! No permitas que nada me separe de ti.

Gozo que enjuga las lágrimas  y reconforta en los duelos ¿Quién será quien nos levante el corazón cuando el dolor es fuerte? Ahí está el dulce huésped del alma, buscando consolar y dar paz en los momentos de duelo. Pero, ¿por qué no queremos escucharle?, ¿por qué nos hacemos sordos a su voz? Cuando el alma está atribulada, cansada, fatigada, ahí se presenta quien es pausa en el trabajo; brisa, en un clima de fuego; consuelo, en medio del llanto. ¡Sí! Ahí está el Espíritu Santo quien ha de confortar en todo momento.

Así podríamos ir hablando del Espíritu Santo, escuchando las palabras de esta oración que la Iglesia durante cientos de años ha recitado.

Sin embargo, esta maravillosa realidad del Espíritu Santo es muy poco conocida. Por algo se suele afirmar que el Espíritu Santo es el Gran Desconocido, pues si realmente lo conociéramos viviríamos con permanente paz en el alma. Dediquemos un tiempo para conversar amorosa e íntimamente con el Espíritu Santo, amable y dulce huésped del alma.

Recordemos algunas palabras que la Iglesia, por medio del Credo, nos dice sobre el Espíritu Santo. Recordemos que es el Señor y dador de vida. Por medio de Él, Dios vivifica al mundo, nos comunica la vida y lo santifica todo.
Los siete dones del Espíritu Santo son:

1. Sabiduría
2. Inteligencia
3. Consejo
4. Fortaleza
5. Ciencia
6. Piedad
7. Santo Temor de Dios

Los frutos del Espíritu Santo nos ayudan a saborear la gloria eterna.  La tradición de la Iglesia enumera doce:

1. Caridad
2. Gozo
3. Paz
4. Paciencia
5. Generosidad
6. Bondad
7. Benignidad
8. Mansedumbre
9. Fidelidad
10. Modestia
11. Continencia
12. Castidad

El pecado mortal es el peor enemigo del Espíritu Santo, pues si lo cometemos expulsamos de nuestra alma a su dulce huésped.
No tengamos miedo de ser testigos de Dios en la sociedad, pues si contamos con el Espíritu Santo, toda dificultad será vencida, todo cansancio refrescado y cada tristeza consolada.

Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles, y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía tu Espíritu Creador. Y renueva la faz de la Tierra. Oh Dios, que has iluminado los corazones de tus fieles con la luz del Espíritu Santo, haznos dóciles a sus inspiraciones para gustar siempre el bien y gozar de su consuelo. Amén.


Que recibáis la fuerza de lo alto para ser testigos, sin miedo, con ciencia y experiencia. 
Franja

5 comentarios:

Anónimo dijo...
gracias por esta grandiosa información DIOS los siga bendiciendo

Francisco Javier Olivares Chao dijo...
Gracias por el ánimo que me dais en especial por el correo. Hay quienes no se atreven a escribir comentarios porque les parece difícil. Que lo intentéis, porque es muy fácil hacerlo y además ayuda a los lectores a entender mejor o a darle la importancia que pudieran tener para compartirlos.

Anónimo dijo...
Gracias desde lo más hondo de mi corazón ha sido muy gratificante leer
este artículo que aparte nos enseña y es bueno compartirlo con otros
lectores.Que los frutos del Espíritu Santo nos ayuden siempre a saber
compartir la Palabra de Dios y seguir creciendo en la fe.Bendiciones.

Francisco Javier Olivares Chao dijo...
Nadie pude dar algo más grande que los que Él nos da, porque es Dios. Por eso le decimos en la secuencia de la Liturgia de la Santa Misa de ese día: "Ven, Espíritu divino,
manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;
don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo".
Que nos dejemos moldear por Él y nos haremos santos. Franja

Luz dijo...
Es de bendición llegar a descubrir esta página tiene mucho que enseñar
todo lo leído es muy interesante.Que Él Señor nos mande su luz y nos
siga inspirando a través de su Santo Evangelio,y a creer en un mundo mejor donde reine la paz y seamos fuente de amor para los más pobres.

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