jueves, 10 de noviembre de 2016

Santos Del 14 al 20 de Noviembre 2016

Blog Católico de Javier Olivares-Baiona

Santos Del 14 al 20 de Noviembre 2016
  
XXXIII  Semana del Tiempo Ordinario

SANTOS DE LA SEMANA

LUNES, 14


San Diego de Alcalá
Nació de familia pobre en San Nicolás del Puerto, Sevilla. De muy joven se consagró al Señor como ermitaño en la capilla de San Nicolás de Bari, en su pueblo natal y después en la ermita de Albaida del Aljarafe (Sevilla), bajo la dirección de un sacerdote ermitaño. 
Diego fue recibido como hermano lego en los franciscanos frailes menores de la observancia, en Arruzafa, Córdoba (España).
En 1441 fue enviado de misionero a las Islas Canarias donde ejerció en el convento de Arrecife como portero. Los hermanos de la comunidad llegaron a pensar que su generosidad era excesiva. En 1445 lo nombraron guardián del convento de San Buenaventura en Fuenteventura. El nombramiento era algo excepcional por tratarse de un hermano lego.
Fue canonizado por el papa Sixto V en 1588 en la única canonización realizada por la Iglesia Católica durante el siglo XVI, ya a finales del mismo. Es considerado patrono de los Hermanos legos franciscanos (no clérigos) por haber sido el primer hermano lego canonizado en la Orden.

Oración
Dios nuestro, que has puesto a los santos como ejemplo y ayuda para facilitar a los débiles el camino de la salvación, al celebrar la fiesta de san Diego de Alcalá, concédenos bondadosamente que, siguiendo sus pasos, caminemos hacia ti. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

MARTES, 15


San Alberto magno
Doctor de la Iglesia
Nació en Lauingen (Baviera) en 1206. Estudió en Bolonia y en Padua donde vistió el hábito de los dominicos en 1229. Ejerció con éxito el profesorado en varios centros de Alemania y, a partir de 1245, en París, donde tuvo como discípulo predilecto a santo Tomás de Aquino. Armonizó en su persona la sabiduría de los santos y el saber humano y las ciencias de la naturaleza. Desempeñó cargos importantes en su Orden y, junto con san Buenaventura, defendió ante el Papa la causa de los mendicantes contra quienes querían excluirlos de la docencia universitaria. En 1260 fue consagrado obispo de Ratisbona, donde fue un pastor celoso y austero, que puso todo su empeño en pacificar pueblos y ciudades. Dos años después renunció para predicar la cruzada y volver a la docencia. Es autor de muchas e importantes obras de teología, y también de ciencias naturales. Murió en Colonia el 15 de noviembre de 1280.

ORACIÓN
Señor, tú que has hecho insigne al obispo san Alberto Magno, porque supo conciliar de modo admirable la ciencia divina con la sabiduría humana, concédenos a nosotros aceptar de tal forma su magisterio que, por medio del progreso de las ciencias, lleguemos a conocerte y a amarte mejor. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

MIÉRCOLES, 16


Santa Margarita de Escocia
Nació en Hungría hacia el año 1046, cuando sus padres, reyes de Inglaterra, vivían allí desterrados. Reintegrados a Inglaterra, tuvieron que exiliarse a Escocia. A los 24 años fue dada en matrimonio a Malcom III, rey de Escocia, del que tuvo ocho hijos, dos de ellos santos, David y Edith o Matilde. Fue modelo de esposa, madre y reina por su bondad y sabiduría. Llevó una vida de gran austeridad y de intensa oración, a la vez que se prodigó en su caridad para con los pobres, los huérfanos y los enfermos, y en la promoción de obras de misericordia. Logró que su esposo, llamado el sanguinario, abandonase sus costumbres salvajes. Contribuyó notablemente a la renovación de la vida cristiana, sobre todo mediante el concilio escocés que hizo convocar y en el que intervino. Murió en Edimburgo el 16 de noviembre de 1093.

ORACIÓN
Señor Dios nuestro, que hiciste de santa Margarita de Escocia un modelo admirable de caridad para con los pobres, concédenos, por su intercesión, que, siguiendo su ejemplo, seamos nosotros fiel reflejo de tu bondad entre los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

* * *   El mismo día   * * *

Resultado de imagen de Santa Gertrudis la Magna, virgen 
Santa Gertrudis la Magna, virgen
Nació en Eisleben (Turingia, Alemania) el año 1256. Siendo aún muy niña fue recibida en el monasterio cisterciense de Helfta, en el que se entregó con ardor al estudio, dedicándose principalmente a la filosofía y la literatura. A los 26 años se entregó a Dios de modo exclusivo, adelantando de manera admirable en el camino de la perfección y viviendo sumergida en la oración y contemplación, atraída por la espiritualidad litúrgica, el amor hacia el Corazón de Jesús y la Eucaristía; cultivó el estudio de la Sagrada Escritura y de los Santos Padres. Tuvo elevadas experiencias místicas, caracterizadas por el vivo sentido de la libertad de los hijos de Dios y por la tierna contemplación y devoción a la humanidad de Cristo y en especial de Cristo crucificado. Nos dejó insignes escritos espirituales. Murió en su monasterio, cerca de Eisleben, el 17 de noviembre de 1302.

ORACIÓN
Oh Dios, que hiciste del corazón de tu virgen santa Gertrudis una gozosa morada para ti, por su oración y sus méritos, ilumina las tinieblas de nuestro corazón y concédenos experimentar con alegría tu presencia y tu acción entre nosotros. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

JUEVES, 17


Santa Isabel de Hungría
Hija del rey Andrés II de Hungría, nació el año 1207 en Bratislava. A los 14 años se desposó con Luis IV, Landgrave de Turingia, con el que tuvo tres hijos. Vivió de forma eminente los ideales evangélicos que promovían las nacientes órdenes mendicantes. Acogió a los primeros franciscanos en su llegada a Turingia (1225). Se dedicó asiduamente a la oración y a las obras de caridad. Modelo de esposa y madre, brilló por su austeridad, generosidad y entrega al cuidado de los pobres y de los enfermos. A la muerte de su esposo en la VI Cruzada (1227), dejó la corte, se trasladó a Marburgo, abrazó voluntariamente la pobreza y fundó un hospital dedicado a San Francisco, en el que ella personalmente servía a los enfermos más desgraciados. Tempranamente se apagó su vida en Marburgo, el 17 de noviembre de 1231. Es patrona de la Tercera Orden Franciscana y son muchas las congregaciones religiosas dedicadas a la caridad que llevan su nombre.

ORACIÓN
Oh Dios, que concediste a santa Isabel de Hungría la gracia de reconocer y venerar en los pobres a tu Hijo Jesucristo, concédenos, por su intercesión, servir con amor infatigable a los humildes y a los atribulados. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

VIERNES, 18

La Dedicación de las Basílicas de los apóstoles 


San Pedro 

Resultado de imagen de basílica de san pablo extramuros

y San Pablo
Es el aniversario de las basílicas de los santos apóstoles, protectores de la ciudad de Roma, meta de peregrinaciones a lo largo de los siglos. La basílica de San Pedro fue construida por el emperador Constantino hacia el año 350, en la colina Vaticana, sobre el sepulcro que guarda las cenizas venerables del Apóstol, y la consagró el papa san Silvestre; la basílica actual fue consagrada por el papa Urbano VIII el año 1626. El mismo Constantino mandó edificar la basílica de San Pablo, junto a la vía Ostiense, extramuros de la ciudad de Roma, en el lugar donde se cree que fue decapitado el apóstol; fue consagrada por el papa Siricio y está regida desde el siglo VIII por monjes benedictinos; la basílica actual, construida tras el incendio de la anterior, fue consagrada por Pío IX en 1854. La conmemoración conjunta expresa simbólicamente la fraternidad de los Apóstoles y la unidad de la Iglesia. El recuerdo de los dos apóstoles debe fortalecer la fe que nos transmitieron con su palabra y su martirio.

ORACIÓN
Defiende a tu Iglesia, Señor, con la protección de los apóstoles y, pues ha recibido por ellos el primer anuncio del Evangelio, reciba también, por su intercesión, aumento de gracia hasta el fin de los tiempos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

SABADO, 19


San Rafael de San José
en la vida civil José Kalinowski
Nació el año 1835 en Vilna, capital de la actual Lituania, de noble familia polaca. Fue ingeniero y capitán del estado mayor en el ejército del zar. En 1863 dimitió del ejército y tomó parte en la insurrección polaca contra el dominio del Zar en Polonia. Fue hecho prisionero y condenado a la pena capital, que le fue conmutada, primero por trabajos forzados en Siberia y luego por el destierro a Irkutsk. En 1874 regresó a su patria y tres años después vistió el hábito de los carmelitas descalzos en Graz (Austria). Ordenado de sacerdote en 1882, lo nombraron vicemaestro de novicios y prior del convento de Cracovia. Trabajó mucho por la extensión del Carmelo en Polonia -tanto que se le considera como su restaurador- y por la unidad de las Iglesias. Fue confesor y director espiritual muy apreciado. Expiró en Wadowice el 15 de noviembre de 1907

ORACIÓN
Oh Dios, que otorgaste a san Rafael, presbítero, espíritu de fortaleza en las adversidades y extraordinario celo de caridad para promover la unidad de la Iglesia; concédenos, por su intercesión, ser fuertes en la fe y amarnos los unos a los otros para colaborar generosamente en la unión de todos los fieles de Cristo. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

DOMINGO, 20 

XXXIV del  Tiempo  Ordinario

Resultado de imagen de Jesucristo Rey del Universo

Solemnidad  de Jesucristo Rey del Universo
En este último domingo del Tiempo Ordinario coronamos el Año litúrgico con la solemnidad de nuestro Señor Jesucristo, Rey del universo.
¡Cristo ayer, hoy y siempre! Así lo proclaman las Sagradas Escrituras; así Le canta la Iglesia y Lo confesamos los que peregrinamos hacia el Reino prometido.
Muchos son hoy los falsos dioses que nos cautivan y a los que más o menos conscientemente rendimos culto: el materialismo y el poder, el sexo y la moda, la fama y el individualismo egoísta.
Por eso, en este día particularmente solemne, queremos reafirmar nuestra fe en Aquel cuyo Nombre está sobre todo nombre: El Señor Jesucristo, Dios único y verdadero, Rey eterno y universal.
Sólo a Él queremos adorar. Sólo en Él ponemos nuestra esperanza.
A Él, que nos creó de la nada y que por amor no dudó en hacerse uno de los nuestros, la gloria y la alabanza por toda la eternidad.

ORACIÓN
Dios todopoderoso y eterno, que quisiste fundar todas las cosas en tu Hijo muy amado, rey del universo, haz que toda creatura, libertada de toda esclavitud, sirva a tu majestad y te alabe eternamente. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén


Confeccionado por Franja y Állen-Perkins



domingo, 6 de noviembre de 2016

La Resurrección.. ¿A etas alturas?

Blog Católico de Javier Olivares-Baiona

Resultado de imagen de Resurrecvción de Cristo
- ¡CREO! ¿PASA ALGO?  
Por Javier Leoz

¿Pero tú crees en la resurrección después de la muerte? ¡Por supuesto! ¡Lo creo y no pierdo nada! Así de contundente, un sacerdote, contestaba en plena calle a una interpelación de un periodista en plena calle.

1.- Los saduceos, que no creían en la resurrección, se mofaban de ella y por añadido de los que profesaban esta creencia. Hoy, como entonces, también nos toca asistir constantemente a encuestas que nos dicen que un alto porcentaje de católicos no creen en la resurrección. A lo que, con el evangelio en la mano, habrá que responder: ni son católicos ni son cristianos. ¿Por qué? Porque el cristianismo se sustenta en esa verdad fundamental: la resurrección de Cristo y, con ella, la de cada uno de nosotros.

Ser testigos de esta verdad es una misión que, aunque resulte difícil, se convierte en un signo de la fortaleza y vigorosidad de nuestra fe y, sobre todo, de nuestra fidelidad a Jesús.

Una vez celebrada la Festividad de Todos los Santos y de Todos los Difuntos, se nos impone una reflexión:

-¿Valoramos y mantenemos vivo el recuerdo por nuestros difuntos?

-¿Tratamos con respeto sus restos? Resulta llamativo, por lo menos en algunos lugares de España, cómo levantamos monumentos a mascotas y –en cambio- una vez incinerados los restos de nuestros seres queridos los dispersamos por montes, mares o jardines. ¿Es correcto? ¿Dónde queda entonces la memoria de nuestros difuntos? ¿Acaso nos estorban? ¿Tal vez nos incomoda el visitarles una vez al año? Algo, en este sentido, tiene que cambiar y a mejor. Somos semillas de esperanza pero, esas semillas, ¿no deben de ser tratadas con mimo y depositadas en un lugar digno? Muy recientemente la Iglesia ha recordado como debe ser el tratamiento de esas cenizas de nuestros seres queridos. Parece muy claro. ¿No?

Resultado de imagen de Resurrección de Cristo

2.- Como cristianos, y al igual que aquellos niños macabeos, esperamos en Dios. Sabemos que, es mejor morir según Dios que atenazados por la frialdad y la incredulidad del mundo. No acompaña el ambiente ni, mucho menos, las ideologías que endiosan lo pragmático y ridiculizan hasta lo más santo.

Frente aquellos que sólo creen en lo que ven, nosotros –por la Palabra del Señor-- y por su muerte y resurrección, creemos en lo que no vemos: ¡resucitaremos!

Un profesor, ante una pregunta de un alumno sobre este tema, le respondió: “mira; si hay algo es mucho lo que gano…y si no hay nada (cosa que no creo) no perderé mucho menos que tú y, además, habré vivido con esperanza”.

3.- Vale la pena, amigos, creer y fiarnos de las palabras del Señor. Vale la pena sufrir calumnias y burlas, incomprensiones o sonrisas malévolas cuando sabemos que, después del sufrimiento y de la prueba, han de quedan en evidencia aquellos que vivieron sin Dios y, por el contrario, hemos de disfrutar de una vida eterna con el Señor aquellos que creemos profundamente en El. Y es que, al final, Dios es quien ríe el último y a pleno pulmón.



Resultado de imagen de Resurrecvción de Cristo

4.- QUE NO ME IMPORTE, SEÑOR
Ser incomprendido, por defender  que Tú vives en mí,
antes que ser elevado en el pódium  del éxito efímero
pero sin horizontes ni razones  para existir

QUE  NO ME IMPORTE, SEÑOR
Las risas de los que no me entienden  por lo que creo
Ni el vacío de los que no me  quieren por lo que siento

QUE  NO ME IMPORTE, SEÑOR
El no percibir algunas verdades  que tú me ofreces
cuanto esperar a que un día se  hagan realidad

QUE  NO ME IMPORTE, SEÑOR
Cómo me rescatarás de la muerte,
cuanto saber que, ahora y aquí,
me acompañas y me animas con  tu Palabra
me alimentas con tu Cuerpo y  con tu Sangre
y, en el fondo de mi alma,
me haces arder en ansias de poder  verte

QUE  NO ME IMPORTE, SEÑOR
La burla de los que no se molestan  en buscarte
La sonrisa de los que, sintiéndose  poderosos,
serán nada y polilla después  de su grandeza

QUE  NO ME IMPORTE, SEÑOR
Las falsas promesas que el mundo  me ofrece
frente a las tuyas que han de  ser eternas
Los cortos caminos, que me llevan  al abismo,
frente a los tuyos –estrechos  y difíciles-
pero con final feliz y glorioso.

QUE  NO ME IMPORTE, SEÑOR

Resurrección de El Greco 

http://www.betania.es/


Confeccionado por Franja

viernes, 4 de noviembre de 2016

Santos Del 7 al 13 de Noviembre 2016

Blog Católico de Javier Olivares-Baiona

Santos Del 7 al 13 de Noviembre 2016


XXXII  Semana del Tiempo Ordinario

SANTOS DE LA SEMANA

LUNES, 7


Santos Jacinto Castañeda y Vicente le Quang Liem
Jacinto nació en Játiva (Valencia) el año 1743, y muy joven entró en la Orden de Predicadores. Pidió y obtuvo ser enviado a las misiones de Asia. Embarcó en Cádiz en 1761, descansó algún tiempo en México y llegó a las islas Filipinas en 1762; allí completó los estudios y recibió la ordenación sacerdotal. Predicó el Evangelio en China hasta que, apresado y expulsado, tuvo que regresar a Macao, de donde pasó, en 1770, a Vietnam. Le encomendaron la atención de unos 14.000 cristianos en unas sesenta iglesias; desarrollaba su apostolado sobre todo por la noche. Lo detuvieron cuando fue a atender a un enfermo. Vicente era vietnamita y nació en 1731; estudió con los dominicos españoles en Manila para prepararse al sacerdocio, y acabó ingresando en la Orden de Predicadores. Fue enviado a evangelizar a sus compatriotas. Cuando cumplía su misión, lo apresaron y en la cárcel se encontró con el P. Castañeda que había sido detenido antes. Después de sufrir diversos tormentos, fueron condenados a muerte y decapitados en Hanoi (Vietnam) el 7 de noviembre de 1773.

Oración
Dios todopoderoso, que confirmaste con el triunfo del martirio la vida consagrada de tus siervos Jacinto y Vicente; te rogamos que, por su intercesión, aumente nuestro compromiso de anunciar el Evangelio, y gocemos, con tus santos, de la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

MARTES, 8


Beato José Alfonso Serrano, mártir
Nació en San Adrián de Juarros (Burgos) en 1887. Profesó en los Hermanos de las Escuelas Cristianas en 1904. En 1911, cuando estalló la guerra de Marruecos, se alistó en el ejército sin los debidos permisos. Tres años después, de vuelta de la guerra, pidió ser readmitido, y tuvo que repetir el noviciado. En 1922, por un malentendido con un superior se desalentó y llegó a pedir la dispensa de votos, pero superó la crisis. Era decidido y tenaz, y tenía un carácter fuerte y un temperamento ardiente. Infatigable en su actividad, ejerció con entrega y competencia diversos cargos de docencia y de administración. Cuando estalló la persecución religiosa, pertenecía a la comunidad de la escuela de San Rafael, en Madrid. Tuvo que dejar el convento y buscar refugio. El 4-IX-1936 lo milicianos lo detuvieron y lo llevaron a la checa de Fomento, de la que lo trasladaron a la Jefatura de Policía y finalmente a la Cárcel Modelo. El 8 de noviembre de 1936 lo fusilaron en Torrejón de Ardoz (Madrid). Beatificado el 13-X-2013.

ORACIÓN
Dios nuestro, que para embellecer a tu Iglesia  otorgaste la gloria del martirio al Beato José Alfonso Serrano; concédenos, en tu bondad, que así como él imitó la pasión del Señor, también nosotros, siguiendo sus pasos, podamos alcanzar la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

MIÉRCOLES, 9


La Dedicación de la Basílica de Letrán
Según una tradición que arranca del siglo XII, se celebra hoy el aniversario de la consagración de la basílica romana construida por el emperador Constantino hacia el año 324 en el Laterano. Esta celebración fue primero una fiesta de la ciudad de Roma; más tarde se extendió a toda la Iglesia de rito romano, con el fin de honrar aquella basílica, que es llamada «madre y cabeza de todas las iglesias de la Urbe y del Orbe», en señal de amor y de unidad para con la cátedra de Pedro que, como escribió san Ignacio de Antioquía, «preside a todos los congregados en la caridad». La basílica de San Juan de Letrán es la catedral de Roma y está dedicada al mismo Cristo, el Salvador. En ella tiene su sede el Papa, como obispo de la Iglesia romana, Iglesia madre de la cristiandad occidental.

ORACIÓN
Señor, tú que edificas el templo de tu gloria con piedras vivas y elegidas, multiplica en tu Iglesia los dones del Espíritu Santo, a fin de que tu pueblo crezca siempre para edificación de la Jerusalén celeste. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén

JUEVES, 10


San León I Magno
Papa del año 440 al año 461 y Doctor de la Iglesia
Nacido en Toscana (Italia), pero romano de mentalidad y educación, desempeñó importantes misiones en la Iglesia al servicio de los papas, y el año 440 fue elevado a la cátedra de San Pedro. Ejerció su ministerio como un verdadero pastor y padre de las almas, trabajó incansablemente por la integridad de la fe, defendiendo con ardor la unidad de la Iglesia, hizo lo posible por evitar o mitigar las incursiones de los bárbaros del Norte, cuyo respeto y amistad logró ganarse. El año 451 convocó el Concilio de Calcedonia, en el que se definió la doble naturaleza, humana y divina, en la única persona de Cristo. Dejó numerosos escritos que destacan por la claridad y profundidad de su doctrina y por sus preciosas homilías, siguiendo el año litúrgico. Por todo ello ha pasado a la historia con el apelativo de Magno. Murió en Roma el 10 de noviembre del año 461.

ORACIÓN
Oh Dios, tú que no permites que el poder del infierno derrote a tu Iglesia, fundada sobre la firmeza de la roca apostólica, concédele, por los ruegos del papa san León Magno, permanecer siempre firme en la verdad, para que goce de una paz duradera. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

VIERNES, 11


San Martín de Tours
Nació en Panonia (Hungría) alrededor del año 316 de padres paganos. Siguiendo la profesión de su padre, se enroló en las tropas imperiales que combatieron en las Galias. Siendo catecúmeno, entregó la mitad de su capa a un pobre, desnudo y que temblaba a causa del frío, en la puerta de Amiens. Después de recibir el bautismo y abandonadas las armas, fundó un monasterio en Ligugé (Francia), donde llevó vida monástica bajo la dirección de San Hilario. Posteriormente se ordenó sacerdote y fue elegido obispo de Tours. Con la ayuda de sus monjes evangelizó extensas comarcas de Francia en las que dominaba todavía el paganismo. Fue un modelo de buen pastor hasta el final, fundó diversos monasterios, formó al clero y evangelizó a los pobres. Murió en Candes, cerca de Tours, el 8 de noviembre del año 397.

ORACIÓN
Oh Dios, que fuiste glorificado con la vida y la muerte de tu obispo san Martín de Tours, renueva en nuestros corazones las maravillas de tu gracia, para que ni la vida ni la muerte puedan apartarnos de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

SABADO, 12


San Josafat, obispo y mártir
Nació en Wolodymir (Ucrania) hacia el año 1580 en el seno de una familia ortodoxa. En Vilna conoció a los católicos uniatas (cristianos de rito oriental en comunión con la Sede romana) y se unió a ellos. En 1604 ingresó allí en la Orden de San Basilio y se ordenó de presbítero en 1609. Celoso sacerdote y religioso, fue superior del monasterio de Byten y luego archimandrita de Vilna. Fue elegido obispo de Polotsk en 1617. Trabajó infatigablemente por la unidad entre la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa, impulsó entre sus fieles el deseo de la unidad católica, cultivó el rito bizantino eslavo. Desplegó con gran celo el culto y la disciplina de la Iglesia, restauró la catedral, convocó cada año el sínodo y ayudó cuanto pudo a los pobres. Sus enemigos, los que no admitían la existencia de los uniatas, lo asesinaron cruelmente en Vitebsk (Bielorrusia) el 12 de noviembre de 1623. Fue mártir de la unidad de la Iglesia y de la verdad católica.

ORACIÓN
Aviva, Señor, en tu Iglesia, el Espíritu que impulsó a san Josafat, obispo y mártir, a dar la vida por su rebaño, y concédenos, por su intercesión, que ese mismo Espíritu nos dé fuerza a nosotros para entregar la vida por nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

DOMINGO, 20 

XXXIII del  Tiempo  Ordinario

Jubileo de la misericordia
Celebración conclusiva del Jubileo en las iglesias particulares
Día y colecta de la Iglesia Diocesana


San Leandro de Sevilla
Nació en la provincia romana de Cartagena hacia el año 540. Es hermano de los santos Fulgencio, Florentina e Isidoro. Su familia, expulsada de Cartagena, tuvo que refugiarse en Sevilla, donde él se hizo religioso. El año 578 fue nombrado arzobispo de Sevilla. Sufrió persecución y destierro por su empeño en la conversión a la fe católica del pueblo visigodo que profesaba la herejía arriana. Presidió el Concilio III de Toledo (año 589), en el que se logró la conversión del rey visigodo Recaredo y la unidad católica de la nación. Murió en Sevilla el 13 de marzo del 599. San Isidoro, su hermano y sucesor en la sede hispalense, hace de él esta semblanza: «Leandro era hombre de condición apacible, de extraordinaria inteligencia y de preclarísima prudencia. La conversión de los visigodos, de la herejía arriana a la fe católica, fue fruto de su constancia y prudencia».

ORACIÓN
Oh Dios, que por medio de tu obispo san Leandro mantuviste en tu Iglesia la integridad de la fe, concede a tu pueblo permanecer siempre libre de todos los errores. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.


Confeccionado por Franja y Állen-Perkins

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Evangelio de hoy Jueves XXXI del tiempo ordinario 03-11-2016

Blog Católico de Javier Olivares-Baiona

Contemplar el Evangelio de hoy

Resultado de imagen de Habrá más alegría en el cielo por un solo pecador  que se convierta” 

Master·evangeli.net

Evangelio de hoy

Día litúrgico: Jueves XXXI del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Lc 15,1-10): En aquel tiempo, todos los publicanos y los pecadores se acercaban a Jesús para oírle, y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: «Éste acoge a los pecadores y come con ellos».

Entonces les dijo esta parábola. «¿Quién de vosotros que tiene cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va a buscar la que se perdió hasta que la encuentra? Y cuando la encuentra, la pone contento sobre sus hombros; y llegando a casa, convoca a los amigos y vecinos, y les dice: ‘Alegraos conmigo, porque he hallado la oveja que se me había perdido’. Os digo que, de igual modo, habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no tengan necesidad de conversión.

»O, ¿qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una, no enciende una lámpara y barre la casa y busca cuidadosamente hasta que la encuentra? Y cuando la encuentra, convoca a las amigas y vecinas, y dice: ‘Alegraos conmigo, porque he hallado la dracma que había perdido’. Del mismo modo, os digo, se produce alegría ante los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierta».

Comentario del
Rev. D. Francesc NICOLAU i Pous
(Barcelona, España)

“Habrá más alegría en el cielo por un solo pecador
que se convierta”

Hoy, el evangelista de la misericordia de Dios nos expone dos parábolas de Jesús que iluminan la conducta divina hacia los pecadores que regresan al buen camino. Con la imagen tan humana de la alegría, nos revela la bondad de Dios que se complace en el retorno de quien se había alejado del pecado. Es como un volver a la casa del Padre (como dirá más explícitamente en Lc 15,11-32). El Señor no vino a condenar el mundo, sino a salvarlo (cf. Jn 3,17), y lo hizo acogiendo a los pecadores que con plena confianza «se acercaban a Jesús para oírle» (Lc 15,1), ya que Él les curaba el alma como un médico cura el cuerpo de los enfermos (cf. Mt 9,12). Los fariseos se tenían por buenos y no sentían necesidad del médico, y es por ellos —dice el evangelista— que Jesús propuso las parábolas que hoy leemos.

Si nosotros nos sentimos espiritualmente enfermos, Jesús nos atenderá y se alegrará de que acudamos a Él. Si, en cambio, como los orgullosos fariseos pensásemos que no nos es necesario pedir perdón, el Médico divino no podría obrar en nosotros. Sentirnos pecadores lo hemos de hacer cada vez que recitamos el Padrenuestro, ya que en él decimos «perdona nuestras ofensas...». ¡Y cuánto hemos de agradecerle que lo haga! ¡Cuánto agradecimiento también hemos de sentir por el sacramento de la reconciliación que ha puesto a nuestro alcance tan compasivamente! Que la soberbia no nos lo haga menospreciar. San Agustín nos dice que Jesucristo, Dios Hombre, nos dio ejemplo de humildad para curarnos del “tumor” de la soberbia, «ya que gran miseria es el hombre soberbio, pero más grande misericordia es Dios humilde».

Digamos todavía que la lección que Jesús da a los fariseos es ejemplar también para nosotros; no podemos alejar de nosotros a los pecadores. El Señor quiere que nos amemos como Él nos ha amado (cf. Jn 13,34) y hemos de sentir gran gozo cuando podamos llevar una oveja errante al redil o recobrar una moneda perdida.


Evangelio de hoy 2 de Noviembre: fieles difuntos

Blog Católico de Javier Olivares-Baiona

Contemplar el Evangelio de hoy

Evangelio de hoy
Master·evangeli.net

Día litúrgico: 2 de Noviembre:
 Conmemoración de todos los fieles difuntos

Texto del Evangelio (Lc 23,33.39-43): Cuando los soldados llegaron al lugar llamado Calvario, crucificaron allí a Jesús y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Uno de los malhechores colgados le insultaba: «¿No eres tú el Cristo? Pues ¡sálvate a ti y a nosotros!». Pero el otro le respondió diciendo: «¿Es que no temes a Dios, tú que sufres la misma condena? Y nosotros con razón, porque nos lo hemos merecido con nuestros hechos; en cambio, éste nada malo ha hecho». Y decía: «Jesús, acuérdate de mí cuando vengas con tu Reino». Jesús le dijo: «Yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el Paraíso».

Comentario del
Fra. Agustí BOADAS Llavat OFM
(Barcelona, España)

Resultado de imagen de «Jesús, acuérdate de mí cuando vengas con tu Reino»


«Jesús, acuérdate de mí cuando vengas con tu Reino»

Hoy, el Evangelio evoca el hecho más fundamental del cristiano: la muerte y resurrección de Jesús. Hagamos nuestra, hoy, la plegaria del Buen Ladrón: «Jesús, acuérdate de mí» (Lc 23,42). «La Iglesia no ruega por los santos como ruega por los difuntos, que duermen en el Señor, sino que se encomienda a las oraciones de aquéllos y ruega por éstos», decía san Agustín en un Sermón. Una vez al año, por lo menos, los cristianos nos preguntamos sobre el sentido de nuestra vida y sobre el sentido de nuestra muerte y resurrección. Es el día de la conmemoración de los fieles difuntos, de la que san Agustín nos ha mostrado su distinción respecto a la fiesta de Todos los Santos.

Los sufrimientos de la Humanidad son los mismos que los de la Iglesia y, sin duda, tienen en común que todo sufrimiento humano es de algún modo privación de vida. Por eso, la muerte de un ser querido nos produce un dolor tan indescriptible que ni tan sólo la fe puede aliviarlo. Así, los hombres siempre han querido honrar a los difuntos. La memoria, en efecto, es un modo de hacer que los ausentes estén presentes, de perpetuar su vida. Pero sus mecanismos psicológicos y sociales amortiguan los recuerdos con el tiempo. Y si eso puede humanamente llevar a la angustia, cristianamente, gracias a la resurrección, tenemos paz. La ventaja de creer en ella es que nos permite confiar en que, a pesar del olvido, volveremos a encontrarlos en la otra vida.

Una segunda ventaja de creer es que, al recordar a los difuntos, oramos por ellos. Lo hacemos desde nuestro interior, en la intimidad con Dios, y cada vez que oramos juntos, en la Eucaristía, no estamos solos ante el misterio de la muerte y de la vida, sino que lo compartimos como miembros del Cuerpo de Cristo. Más aún: al ver la cruz, suspendida entre el cielo y la tierra, sabemos que se establece una comunión entre nosotros y nuestros difuntos. 

Por eso, san Francisco proclamó agradecido: «Alabado seas, mi Señor, por nuestra hermana, la muerte corporal».


martes, 1 de noviembre de 2016

Evangelio de hoy 1 de Noviembre: Todos los Santos

Blog Católico de Javier Olivares-Baiona

Contemplar el Evangelio de hoy

Master·evangeli.net
Evangelio de hoy

Resultado de imagen de sermón de las bienaventuranzas
Las bienaventuranzas 

Día litúrgico: 1 de Noviembre: Todos los Santos

Texto del Evangelio (Mt 5,1-12a): En aquel tiempo, viendo Jesús la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron. Y tomando la palabra, les enseñaba diciendo: «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos».

Comentario por
Mons. F. Xavier CIURANETA i Aymí 
Obispo Emérito de Lleida
(Lleida, España)

«Alegraos y regocijaos»

Hoy celebramos la realidad de un misterio salvador expresado en el “credo” y que resulta muy consolador: «Creo en la comunión de los santos». Todos los santos, desde la Virgen María, que han pasado ya a la vida eterna, forman una unidad: son la Iglesia de los bienaventurados, a quienes Jesús felicita: «Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios» (Mt 5,8). Al mismo tiempo, también están en comunión con nosotros. La fe y la esperanza no pueden unirnos porque ellos ya gozan de la eterna visión de Dios; pero nos une, en cambio el amor «que no pasa nunca» (1Cor 13,13); ese amor que nos une con ellos al mismo Padre, al mismo Cristo Redentor y al mismo Espíritu Santo. El amor que les hace solidarios y solícitos para con nosotros. Por tanto, no veneramos a los santos solamente por su ejemplaridad, sino sobre todo por la unidad en el Espíritu de toda la Iglesia, que se fortalece con la práctica del amor fraterno.

Por esta profunda unidad, hemos de sentirnos cerca de todos los santos que, anteriormente a nosotros, han creído y esperado lo mismo que nosotros creemos y esperamos y, sobre todo, han amado al Padre Dios y a sus hermanos los hombres, procurando imitar el amor de Cristo.

Los santos apóstoles, los santos mártires, los santos confesores que han existido a lo largo de la historia son, por tanto, nuestros hermanos e intercesores; en ellos se han cumplido estas palabras proféticas de Jesús: «Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos» (Mt 5,11-12). Los tesoros de su santidad son bienes de familia, con los que podemos contar. Éstos son los tesoros del cielo que Jesús invita a reunir (cf. Mt 6,20). Como afirma el Concilio Vaticano II, «su fraterna solicitud ayuda, pues, mucho a nuestra debilidad» (Lumen gentium, 49). Esta solemnidad nos aporta una noticia reconfortante que nos invita a la alegría y a la fiesta.

Datos gráficos








También te puede interesar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...