jueves, 18 de febrero de 2016

SANTOS DEL 22 AL 28 DE FEBRERO 2016

Blog Católico de Javier Olivares-Baiona

SANTOS DEL 22 AL 28 DE FEBRERO 2016
2ª Semana del Tiempo de Cuaresma

SANTOS  DE  LA  SEMANA

Lunes, 22


La Cátedra del Apóstol San Pedro
Esta fiesta se celebra desde la antigüedad para poner de manifiesto la unidad de la Iglesia, fundada en la persona del apóstol Pedro, primer obispo de Roma y pastor de la Iglesia universal. El ministerio que ejercía el Apóstol, desde la Cátedra (la palabra "cátreda" significa el asiento elevado, desde donde el maestro da lección a los discípulos), estaba simbolizado por un sillón solemne, de distintos materiales según las épocas. Esta veneranda reliquia se conserva ahora en el ábside de la basílica del Vaticano, y la componen unas sencillas tablas de madera que, desde muy antiguo, están forradas con láminas historiadas de marfil. El arte de Bernini la metió en un colosal relicario, con lo que el Papa no puede sentarse en ella, como hicieron los pontífices durante siglos, aunque conserva todo su simbolismo, y es lo que celebramos.

ORACIÓN
Dios todopoderoso, no permitas que seamos perturbados por ningún peligro, tú que nos has afianzado sobre la roca de la fe apostólica. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

MARTES, 23


San Policarpo
Nació en Esmirna (Turquía) el año 69. Discípulo del apóstol san Juan y último testigo de la época apostólica, fue nombrado por los mismos Apóstoles obispo de Esmirna, dio hospedaje a su amigo Ignacio de Antioquía, quien luego le escribió una carta hoy famosa, tuvo como discípulo a san Ireneo. Escribió una carta a la Iglesia de Filipos, que había sido fundada por el apóstol Pablo. Hizo un viaje a Roma el año 154 para tratar con el papa Aniceto la cuestión de la fiesta de la Pascua. Selló con su sangre el testimonio de su fe en Cristo, condenado a morir en la hoguera en el anfiteatro de Esmirna el año 155, bajo los emperadores Marco Antonino y Lucio Aurelio. Al procónsul romano que lo invitaba a maldecir de Cristo, respondió Policarpo: «86 años hace que le sirvo y ningún daño he recibido de Él, ¿cómo puedo maldecir a mi rey, el que me ha salvado?... Yo soy cristiano».

ORACIÓN
Dios de todas las criaturas, que te has dignado agregar a san Policarpo, tu obispo, al número de los mártires, concédenos, por su intercesión, participar con él en la pasión de Cristo, y resucitar a la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

MIERCOLES, 24


San Etelberto
Era rey de Kent y, siendo aún pagano, contrajo matrimonio con Berta, princesa franca, de religión católica, que exigió, para casarse, poder practicar su religión y que la acompañara su capellán, el obispo Leitardo, que influiría en la conversión del rey. Etelberto jugó un papel importante en la conversión de los sajones al cristianismo. Acogió y protegió a los misioneros enviados por san Gregorio Magno y encabezados por san Agustín de Canterbury. Él mismo, la vigilia de Pentecostés del año 597, instruido convenientemente, recibió el bautismo de manos de san Agustín, hecho que influyó no poco para que muchos súbditos suyos abrazaran la fe cristiana. También contribuyó en la conversión de Saberto, rey de los sajones orientales, cuya capital era Londres. Cedió su palacio a san Agustín, levantó la catedral de San Andrés en Rochester, apoyó en todo la labor de los misioneros, construyó iglesias y monasterios. Fue un modelo de rey cristiano, que gobernó a su pueblo con prudencia y dio leyes justas inspiradas en el derecho romano y en la doctrina evangélica. Murió en Canterbury el 24 de febrero del año 616

ORACIÓN
Dios nuestro, sólo tú eres santo y nadie puede ser bueno fuera de ti, por la intercesión de san Etelberto, danos la gracia de vivir de tal manera que nunca nos veamos privados de tu gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

JUEVES, 25


Santos Luis Versiglia y Calixto Caravario
Dos salesianos italianos, obispo y sacerdote, mártires en China. Luis Versiglia nació en 1873. Fue recibido por san Juan Bosco en el Oratorio de Turín, ingresó en los salesianos, estudió en Roma y allí fue ordenado de sacerdote en 1895. Accediendo a su deseo, en 1906 los superiores lo destinaron a China. En 1920 fue colocado al frente del Vicariato apostólico de Schiuchou y al año siguiente recibió la consagración episcopal. Se entregó de lleno a su tarea evangelizadora, cultivó la devoción a la Eucaristía y a María Auxiliadora, y el Señor hizo florecer sus obras. Calixto Caravario nació en 1903, profesó en la Familia Salesiana en 1919, en 1924 lo destinaron a la misión de China, completó allí los estudios y en 1929 recibió la ordenación sacerdotal de manos de mons. Versiglia. A pesar de la persecución religiosa imperante, mons. Versiglia emprendió la visita pastoral de su Vicariato, acompañado por el P. Calixto y otras personas. El 25 de febrero de 1930, cerca de Shiuchow (Guandong, China), junto al río, fueron asaltados por unos malhechores que querían raptar a las jóvenes que iban en el grupo; los dos misioneros quisieron protegerlas, por lo que fueron golpeados brutalmente y asesinados. Fueron canonizados, con otros mártires chinos, el año 2000.

ORACIÓN
Dios todopoderoso y eterno, que consagraste este día con la fiesta de los santos Luis Versigilia y Calixto Caravario, concédenos, por tu bondad, mantener con firmeza y consolidar con obras la fe que proclamaron infatigablemente. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

VIERNES, 26
Día de abstinencia


Santa Paula Montal Fornés
Nació en Arenys de Mar (Barcelona) el año 1799. En su juventud, colaborando con su párroco en la catequesis de niños y jóvenes, constató la necesidad urgente de la promoción humana y cristiana de la mujer y de la educación integral de niñas y jóvenes. A tal fin, y empezando en Figueras, fue estableciendo escuelas y formando a sus miembros. En Sabadell, orientada y ayudada por los escolapios, con cuyo carisma se sentía identificada, estructuró canónicamente su nueva congregación, las Hijas de María, Religiosas de las Escuelas Pías, con la espiritualidad y reglas calasancias. La fundación creció y se extendió rápidamente. Paula pasó sus últimos treinta años en Olesa de Montserrat, trabajando en su comunidad y con niñas de la localidad, a la vez que se desbordaba en obras de caridad y ayuda a los pobres y necesitados. Y allí murió el 26 de febrero de 1889. Juan Pablo II la canonizó el 2001

ORACIÓN
Señor y Dios nuestro, te pedimos que santa Paula Montal, virgen, tu fiel esposa, encienda en nuestro corazón la llama de la caridad divina que ella suscitó en otras vírgenes, para gloria perpetua de tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

SÁBADO, 27


San Gabriel de la Dolorosa
Era el número once de los trece hijos de una familia de clase media alta; en 1841, su madre murió, cuando el futuro santo tenía cuatro años de edad, y fue criado por su padre y hermanos. Su padre era un personaje muy importante en aquel entonces: comerciante y embajador de los Estados Pontificios.
Francesco se trasladó con su familia a la ciudad de Spoleto e inició sus estudios en el Internado de los Hermanos de las Escuelas Cristianas (lasallanos) y en el liceo jesuita de dicha ciudad. Muchacho guapo, alegre y cariñoso, y algo mimado por ser el más joven de la numerosa familia Possenti, recibió el llamado divino varias veces (dos de ellas durante graves enfermedades, otra tras la muerte de una de sus hermanas mayores), pero o lo rechazaba o lo postergaba por diversas razones; pero mientras asistía a una procesión mariana, tuvo una visión donde la imagen de la Virgen se movía y le decía: "Francisco, el mundo ya no es para ti, te espera la vida religiosa", y decidió entrar a la vida religiosa definitivamente, pese a las objeciones de su familia que casi consideró esto como un capricho adolescente.
En 1856 convence a su gente de la sinceridad de sus intenciones, y luego de un año de prueba por parte de su familia, recibe la aprobación formal de su padre e ingresa como religioso pasionista en el noviciado de Morrovalle, Macerata, tomando el nombre de Hermano Gabriel de la Virgen Dolorosa. En su breve pero fructífero tiempo como religioso, Gabriel se caracterizó por su piedad, su infatigable vida de oración y penitencia, y sobre todo, por su amor a Cristo y la Eucaristía.
Gabriel murió en el Monasterio Pasionista de Isola del Gran Sasso víctima de tuberculosis, en 1862. Sus reliquias hoy se veneran en un moderno santuario contiguo al antiguo monasterio en el mismo pueblo donde falleció muy cerca de [Teramo], S.S Pío XII lo bautizó como "El Santo de la Sonrisa". Fue canonizado por S.S. Benedicto XV en 1920.

ORACIÓN
Oh Dios, que enseñaste a San Gabriel la asidua meditación de los dolores de tu dulcísima Madre, y que por Ella le sublimaste con la gloria de la santidad y de los milagros: danos por su intercesión y su ejemplo, asociarnos de tal modo al llanto de la Madre de Dios que nos salvemos por su maternal protección.  Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que es Dios contigo en la unidad del Espíritu Santo.

DOMINGO, 28
3º  Del Tiempo de Cuaresma


San Augusto Chapdelaine
Nació en La Rochelle (Francia) en 1814. Estudió en el seminario diocesano y, en 1843, recibió la ordenación sacerdotal. Deseoso de ser misionero, en 1851 ingresó en la Sociedad de Misiones Extrajeras de París. Al año siguiente embarcó hacia la misión de Guangxi (China), a la que llegó en febrero de 1854, después de prepararse y de superar muchas dificultades. En seguida recorrió todo el territorio en un contexto de mucha inseguridad. Creció el número de neófitos. Estuvo encarcelado por una falsa acusación; probada su inocencia, el mandarín lo dejó en libertad. Llegó un nuevo mandarín, muy hostil a los cristianos, y su anterior denunciante lo acusó ahora de ser un extranjero que difundía una religión perversa. El P. Chapdelaine, advertido del peligro, no quiso huir, para evitar problemas a sus cristianos. Detuvieron al misionero y a otros cristianos. No pudieron hacerle renunciar a su fe. Le dieron trescientos latigazos, lo encerraron en una pequeña jaula y, ya muerto, lo decapitaron y arrojaron su cuerpo a los perros. Esto sucedía el 29 de febrero de 1856 en Xilinxian, provincia de Guangxi. Fue canonizado el año 2000.

ORACIÓN
Dios todopoderoso y eterno, por la gloria de san Augusto Chapdelaine, nos ofreces el supremo testimonio de tu amor; concédenos, por tu bondad, que ayudados por su intercesión y estimulados por su ejemplo imitemos fielmente a tu Hijo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Confeccionado por Franja y Állen-Perkins

martes, 16 de febrero de 2016

El nombre de Dios es Misericordia. Monseñor Munilla




Monseñor José Ignacio Munilla

Blog Católico de Javier Olivares-Baiona
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Monseñor José Ignacio Munilla

El nombre de Dios es Misericordia

El Jubileo de la Misericordia alcanza uno de sus momentos álgidos en la invitación que el Papa Francisco nos dirige para acercarnos al sacramento del Perdón de los pecados. Justo antes de partir hacia México en su viaje apostólico, en el marco incomparable de una basílica vaticana abarrotada por los «misioneros de la misericordia», y ante los cuerpos de San Pío de Pietrelcina y de San Leopoldo Mandic, dos de los grandes apóstoles del sacramento de la Confesión; el Santo Padre recuerda al mundo que existe esperanza, porque la misericordia de Dios se nos ofrece a todos, sin excepción.

14/02/16 5:53 AM

Monseñor José Ignacio Munilla
Obispo de San Sebastián
Otros artículos del autor:
Santos Inocentes (28/12/15)
«Solo el amor es creíble» (06/12/15)
Ideología de género: Franciscus dixit (06/09/15)


El Jubileo de la Misericordia alcanza uno de sus momentos álgidos en la invitación que el Papa Francisco nos dirige para acercarnos al sacramento del Perdón de los pecados. Justo antes de partir hacia México en su viaje apostólico, en el marco incomparable de una basílica vaticana abarrotada por los «misioneros de la misericordia» (expresión con la que el Papa ha querido designar a los sacerdotes enviados en su nombre a administrar el sacramento de la Reconciliación), y ante los cuerpos de San Pío de Pietrelcina y de San Leopoldo Mandic, dos de los grandes apóstoles del sacramento de la Confesión; el Santo Padre recuerda al mundo que existe esperanza, porque la misericordia de Dios se nos ofrece a todos, sin excepción.

¿Cuáles pueden ser, en el momento presente, los principales obstáculos para acoger esta invitación a abrirnos a la misericordia? En mi opinión, son tres:

El primero es la proyección en Dios de nuestra propia desesperanza. No en vano dice el refrán: «Se piensa el ladrón que todos son de su condición». Y sucede que cuando en nuestras relaciones ha primado el desengaño, la sospecha o el temor; llegamos a generar una resistencia interior, que se traduce en una incredulidad hacia la posibilidad de un cambio. La confianza, en el fondo, es una expresión combinada de las virtudes teologales: fe, esperanza y caridad. La etimología del término es significativa: confiar (del latín «confidere») es actuar con fe. Significa tener fe en que Dios es infinitamente bueno, y al mismo tiempo, tener esperanza en que su Amor es también para mí.

Pero existe también una segunda dificultad en el pensamiento contemporáneo, que nos indispone en gran medida para abrirnos al don de la misericordia. Me refiero a la contaminación del concepto de misericordia por el relativismo. En determinados contextos, se invoca la misericordia negando la misma existencia del pecado: «No existe pecado, ¡Dios es misericordioso!». De esta forma, se olvida que Jesucristo nos urge en el Evangelio a la conversión y a dar frutos de buenas obras. Baste recordar en este inicio de la Cuaresma, las palabras que acompañan al signo de la ceniza sobre nuestra cabeza: «Conviértete, y cree en el Evangelio». El relativismo vacía de contenido la misericordia, la desdramatiza hasta el punto de hacer innecesaria la redención de Cristo que conmemoramos en la Semana Santa.

En el libro-entrevista recientemente publicado por Andrea Tornielli (El nombre de Dios es misericordia, Planeta Testimonio), se recogen las siguientes palabras del Papa Francisco: «También el relativismo hiere mucho a las personas: todo parece igual, todo parece lo mismo».

Pues bien, teniendo en cuenta que el relativismo no es otra cosa que una hipertrofia del «yo», hemos de subrayar que la condición para acoger la misericordia es la humildad, propia de quien reconoce su propia miseria. Si la misericordia no es otra cosa que el amor de Dios volcado sobre el mísero, la primera condición para acogerla es nuestra conciencia de ser pecadores.

Todavía hay un tercer obstáculo que dificulta nuestra apertura al don de la misericordia: la desconfianza en el sacramento de la Confesión. En el citado libro, el periodista le dirige a Francisco una pregunta muy práctica, que a buen seguro hemos escuchado con frecuencia: ¿Por qué es importante confesarse con un sacerdote? ¿No bastaría con arrepentirse y pedir perdón directamente a Dios? Curiosamente, en su respuesta a esta pregunta, el Papa Francisco menciona un episodio bastante desconocido de la vida de nuestro santo patrono, San Ignacio. En efecto, cuando Ignacio cae herido en la defensa del Castillo de Pamplona, comprende que su vida corre peligro e intenta buscar un sacerdote para confesarse. Al no encontrarlo, pide a un soldado que le escuche en confesión. Aun sabiendo que este no podría darle la absolución por no ser sacerdote, Ignacio sentía la necesidad de objetivar su arrepentimiento ante alguien.

Las palabras del Papa comentando este episodio de la vida de San Ignacio son muy interesantes: «Somos seres sociales. Si tú no eres capaz de hablar de tus errores con tu hermano, ten por seguro que no serás capaz de hablar tampoco con Dios y que acabarás confesándote con el espejo, frente a ti mismo. Somos seres sociales y el perdón tiene también un aspecto social, pues también la humanidad, mis hermanos y hermanas, la sociedad, son heridos por mis pecados. Confesarse con un sacerdote es un modo de poner mi vida en las manos y en el corazón de otro, que en ese momento actúa en nombre y por cuenta de Jesús.»

Si yo tuviese que elegir dos fotografías entre las imágenes que mejor definen el carisma del pontificado del Papa Francisco, me quedaría con la imagen en la que besa con ternura el rostro terriblemente deformado de un enfermo; y en segundo lugar, escogería la imagen del Papa arrodillado confesándose. Son dos imágenes tan impactantes como significativas, que traducen a la perfección lo que la Iglesia entiende por MISERICORDIA.

[N.de R. En la Diócesis de San Sebastián] Siguiendo la iniciativa de la Santa Sede, celebraremos las «24 Horas para el Señor» en la Basílica de Loyola, en el Santuario de Aránzazu y en la Catedral del Buen Pastor. En este último lugar, desde las 19:00 del 4 de marzo, hasta las 19:00 del 5 de marzo. Obviamente, existen otros horarios y lugares para confesarse. Pero se trata de visualizar un signo de que las puertas de la misericordia están siempre abiertas. Dios no se cansa nunca de perdonar, aunque nosotros nos hayamos cansado de pedir perdón.

Monseñor José Ignacio Munilla Aguirre, obispo de San Sebastián


4 comentarios
Comentario de antonio
Me refiero a la contaminación del concepto de misericordia por el relativismo. En determinados contextos, se invoca la misericordia negando la misma existencia del pecado: «No existe pecado, ¡Dios es misericordioso!». De esta forma, se olvida que Jesucristo nos urge en el Evangelio a la conversión y a dar frutos de buenas obras. Baste recordar en este inicio de la Cuaresma, las palabras que acompañan al signo de la ceniza sobre nuestra cabeza: «Conviértete, y cree en el Evangelio». El relativismo vacía de contenido la misericordia, la desdramatiza hasta el punto de hacer innecesaria la redención de Cristo que conmemoramos en la Semana Santa.Sin conversión, interior, sin arrepentimiento, es seguir pecando, por nuestra gran bajeza interior San Juan de la Cruz.
14/02/16 8:14 AM
Comentario de antonio
Pero es posible, recuerdo mi conversion, tal aborrecimiento, a todo lo que me habia hecho mal, y abrazar la verdad, la felicidad inmensa!!!!!!que tuve, siempre sigo féliz a veces agotado, de escuchar conflictos, y como solucinarlos, pero en ese momento, no tuve más felicidad en la tierra.DIOS!!!!!!!!


Estoy releyendo a San Francisco de Sales,Introducción a la Vida Devota, aconseja un director, la gracia!!!!!Virtudes que se pueden ejercitar en cualquier estado.

Y después el combate espiritual, una batalla!!!
14/02/16 1:45 PM
Comentario de Gregory
La misericordia es el ofrecimiento de Dios al hombre al mundo esto desde luego amerita una conversión un golpe de timón, es necesario insistir en esto siempre en todo momento es más es preciso señalar de que es necesario convertirse denunciar todo aquello que va en contra del Plan de Dios.
15/02/16 1:13 PM
Comentario de Fred
Debido a la terrible confusión del concepto de Misericordia que existe hoy en día, hay que decir que el nombre de Dios es Misericordia y Justicia.

Según Sta. F. Kowalska, Dios da a la humanidad un tiempo de Misericordia, para que los hombres se conviertan, pero quien no se acoge su Misericordia, deberá acogerse a su Justicia.
16/02/16 4:04 PM
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Evangelio de hoy 17 de febrero del 2016, Miércoles

Blog Católico de Javier Olivares-Baiona

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Día litúrgico: Miércoles I de Cuaresma

Porque, así como Jonás fue señal para los ninivitas,

Texto del Evangelio (Lc 11,29-32): En aquel tiempo, habiéndose reunido la gente, Jesús comenzó a decir: «Esta generación es una generación malvada; pide una señal, y no se le dará otra señal que la señal de Jonás. Porque, así como Jonás fue señal para los ninivitas, así lo será el Hijo del hombre para esta generación. La reina del Mediodía se levantará en el Juicio con los hombres de esta generación y los condenará: porque ella vino de los confines de la tierra a oír la sabiduría de Salomón, y aquí hay algo más que Salomón. Los ninivitas se levantarán en el Juicio con esta generación y la condenarán; porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás, y aquí hay algo más que Jonás».


«Así como Jonás fue señal para los ninivitas,

«Así como Jonás fue señal para los ninivitas,
 así lo será el Hijo del hombre para esta generación»
Fr. Roger J. LANDRY
(Hyannis, Massachusetts, Estados Unidos)

Hoy, Jesús nos dice que la señal que dará a la “generación malvada” será Él mismo, como la “señal de Jonás” (cf. Lc 11,30). De la misma manera que Jonás dejó que lo arrojaran por la borda para calmar la tempestad que amenazaba con hundirlos —y, así, salvar la vida de la tripulación—, de igual modo permitió Jesús que le arrojasen por la borda para calmar las tempestades del pecado que hacen peligrar nuestras vidas. Y, de igual forma que Jonás pasó tres días en el vientre de la ballena antes de que ésta lo vomitara sano y salvo a tierra, así Jesús pasaría tres días en el seno de la tierra antes de abandonar la tumba (cf. Mt 12,40).

La señal que Jesús dará a los “malvados” de cada generación es su muerte y resurrección. Su muerte, aceptada libremente, es la señal del increíble amor de Dios por nosotros: Jesús dio su vida para salvar la nuestra. Y su resurrección de entre los muertos es la señal de su divino poder. Se trata de la señal más poderosa y conmovedora jamás dada.

Pero, además, Jesús es también la señal de Jonás en otro sentido. Jonás fue un icono y un medio de conversión. Cuando en su predicación «dentro de cuarenta días Nínive será destruida» (Jon 3,4) advierte a los ninivitas paganos, éstos se convierten, pues todos ellos —desde el rey hasta niños y animales— se cubren con arpillera y cenizas. Durante estos cuarenta días de Cuaresma, tenemos a alguien “mucho más grande que Jonás” (cf. Lc 11,32) predicando la conversión a todos nosotros: el propio Jesús. Por tanto, nuestra conversión debiera ser igualmente exhaustiva.

«Pues Jonás era un sirviente», escribe san Juan Crisóstomo en la persona de Jesucristo, «pero yo soy el Maestro; y él fue arrojado por la ballena, pero yo resucité de entre los muertos; y él proclamaba la destrucción, pero yo he venido a predicar la Buena Nueva y el Reino».

La semana pasada, el Miércoles de Ceniza, nos cubrimos con ceniza, y cada uno escuchó las palabras de la primera homilía de Jesucristo, «Arrepiéntete y cree en el Evangelio» (cf. Mc 1,15). La pregunta que debemos hacernos es: —¿Hemos respondido ya con una profunda conversión como la de los ninivitas y abrazado aquel Evangelio?


«Aquí hay algo más que Salomón (...); 
y aquí hay algo más que Jonás»

Rev. D. Antoni CAROL i Hostench
(Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España)

Hoy, el Evangelio nos invita a centrar nuestra esperanza en Jesús mismo. Justamente, Juan Pablo II ha escrito que «no será una fórmula lo que nos salve, pero sí una Persona y la certeza que ella nos infunde: ‘¡Yo estoy con vosotros!’».

Dios —que es Padre— no nos ha abandonado: «El cristianismo es gracia, es la sorpresa de un Dios que, satisfecho no sólo con la creación del mundo y del hombre, se ha puesto al lado de su criatura» (Juan Pablo II).

Nos encontramos empezando la Cuaresma: no dejemos pasar de largo la oportunidad que nos brinda la Iglesia: «Éste es el tiempo favorable, éste es el día de la salvación» (2Cor 6,2). Después de contemplar en la Pasión el rostro sufriente de Nuestro Señor Jesucristo, ¿todavía pediremos más señales de su amor? «A aquel que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que nos hiciéramos justicia de Dios en Él» (2Cor 5,21). Más aún: «El que ni a su propio Hijo perdonó, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará con Él todas las cosas?» (Rom 8,32). ¿Todavía pretendemos más señales?

En el rostro ensangrentado de Cristo «hay algo más que Salomón (...); aquí hay algo más que Jonás» (Lc 11,31-32). Este rostro sufriente de la hora extrema, de la hora de la Cruz es «misterio en el misterio, ante el cual el ser humano ha de postrarse en adoración». En efecto, «para devolver al hombre el rostro del Padre, Jesús debió no sólo asumir el rostro del hombre, sino cargarse incluso del “rostro” del pecado» (Juan Pablo II). ¿Queremos más señales?

«¡Aquí tenéis al hombre!» (Jn 19,5): he aquí la gran señal. Contemplémoslo desde el silencio del “desierto” de la oración: «Lo que todo cristiano ha de hacer en cualquier tiempo [rezar], ahora ha de ejecutarlo con más solicitud y con más devoción: así cumpliremos la institución apostólica de los cuarenta días» (San León Magno, papa).

sábado, 13 de febrero de 2016

Evangelio de hoy 14-02-2016.Primer domingo de Cuaresma

Blog Católico de Javier Olivares-Baiona

Contemplar el Evangelio de hoy

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Evangelio de hoy


Día litúrgico: Domingo I (C) de Cuaresma
Texto del Evangelio (Lc 4,1-13): En aquel tiempo, Jesús, lleno de Espíritu Santo, se volvió del Jordán, y era conducido por el Espíritu en el desierto, durante cuarenta días, tentado por el diablo. No comió nada en aquellos días y, al cabo de ellos, sintió hambre. Entonces el diablo le dijo: «Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan». Jesús le respondió: «Esta escrito: ‘No sólo de pan vive el hombre’».
Llevándole a una altura le mostró en un instante todos los reinos de la tierra; y le dijo el diablo: «Te daré todo el poder y la gloria de estos reinos, porque a mí me ha sido entregada, y se la doy a quien quiero. Si, pues, me adoras, toda será tuya». Jesús le respondió: «Está escrito: ‘Adorarás al Señor tu Dios y sólo a Él darás culto’».
Le llevó a Jerusalén, y le puso sobre el alero del Templo, y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo; porque está escrito: ‘A sus ángeles te encomendará para que te guarden’. Y: ‘En sus manos te llevarán para que no tropiece tu pie en piedra alguna’». Jesús le respondió: «Está dicho: ‘No tentarás al Señor tu Dios’». Acabada toda tentación, el diablo se alejó de Él hasta un tiempo oportuno.

«Era conducido por el Espíritu en el desierto,
 durante cuarenta días, tentado por el diablo»

P. Josep LAPLANA OSB Monje de Montserrat
(Montserrat, Barcelona, España)

Hoy, Jesús, «lleno de Espíritu Santo» (Lc 4,1), se adentra en el desierto, lejos de los hombres, para experimentar de forma inmediata y sensible su dependencia absoluta del Padre. Jesús se siente agredido por el hambre y este momento de desfallecimiento es aprovechado por el Maligno, que lo tienta con la intención de destruir el núcleo mismo de la identidad de Jesús como Hijo de Dios: su adhesión sustancial e incondicional al Padre. Con los ojos puestos en Cristo, vencedor del mal, los cristianos hoy nos sentimos estimulados a adentrarnos en el camino de la Cuaresma. Nos empuja a ello el deseo de autenticidad: ser plenamente aquello que somos, discípulos de Jesús y, con Él, hijos de Dios. Por esto queremos profundizar en nuestra adhesión honda a Jesucristo y a su programa de vida que es el Evangelio: «No sólo de pan vive el hombre» (Lc 4,4).

Como Jesús en el desierto, armados con la sabiduría de la Escritura, nos sentimos llamados a proclamar en nuestro mundo consumista que el hombre está diseñado a escala divina y que sólo puede colmar su hambre de felicidad cuando abre de par en par las puertas de su vida a Jesucristo Redentor del hombre. Esto comporta vencer multitud de tentaciones que quieren empequeñecer nuestra vocación humano-divina. Con el ejemplo y con la fuerza de Jesús tentado en el desierto, desenmascaremos las muchas mentiras sobre el hombre que nos son dichas sistemáticamente desde los medios de comunicación social y desde el medio ambiente pagano donde vivimos.

San Benito dedica el capítulo 49 de su Regla a “La observancia cuaresmal” y exhorta a «borrar en estos días santos las negligencias de otros tiempos (...), dándonos a la oración con lágrimas, a la lectura, a la compunción del corazón y a la abstinencia (...), a ofrecer a Dios alguna cosa por propia voluntad con el fin de dar gozo al Espíritu Santo (...) y a esperar con deseo espiritual la Santa Pascua>>.

viernes, 12 de febrero de 2016

SANTOS DEL 15 AL 21 DE FEBRERO 2016

Blog Católico de Javier Olivares-Baiona


SANTOS DEL 15 AL 21 DE FEBRERO 2016

1ª Semana del Tiempo de Cuaresma

SANTOS  DE  LA  SEMANA

Lunes, 15


San Claudio de la Colombière, presbítero jesuita

Nació en 1641 en St-Symphorien d'Ozon (Francia). Ingresó en la Compañía de Jesús y pronto, en París, lo eligieron preceptor de los hijos de Colbert, ministro de Finanzas de Luis XIV. Ordenado de sacerdote, regresó a Lyon, donde se dedicó a la predicación y dirección de la Congregación Mariana. En 1675, fue nombrado rector del colegio de Paray-le-Monial; allí, en el monasterio de la Visitación, Margarita María de Alacoque vivía momentos difíciles en su misión de difundir la devoción al Corazón de Jesús. El P. La Colombière supo discernir los planes de Dios, y la apoyó y guió con acierto. Poco después, marchó a Londres como predicador de María Beatriz, esposa del duque de York, futuro rey, que era una católica en un entorno protestante. El encargo era delicadísimo, pero Claudio cumplió su cometido e instruyó en la fe a no pocas personas que habían abandonado la Iglesia romana.
En 1678 fue expulsado de Inglaterra a Paray le Monial, la ciudad desde donde se propagó a todo el mundo la devoción al Corazón de Jesús. Santa Margarita le anunció que él moriría en aquella ciudad, y así sucedió el 15 de febrero del año 1682. Santa Margarita recibió una revelación en la cual se le decía que el Padre Claudio estaba ya en el cielo. El Papa Juan Pablo II lo declaró santo en 1992.

ORACIÓN
Señor Jesucristo, que os habéis dignado hacer del bienaventurado Claudio el fiel servidor y el amigo de vuestro Sagrado Corazón, acordándonos de su intercesión, que seamos revestidos con las virtudes e inflamados con los sentimientos de vuestro Corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

MARTES, 16


Beato José Allamano, presbitero
 Fundador de los Misioneros de la Consolata 

Nació en Castelnuovo d'Asti (Piamonte, Italia) el año 1851, de familia campesina. Era sobrino de san José Cafasso y tuvo a san Juan Bosco de confesor y guía espiritual en Turín, donde ingresó en el seminario y, en 1873, recibió la ordenación sacerdotal. Era frágil de salud, pero inteligente y tenaz. Su primer destino fue el seminario diocesano. En 1880 fue nombrado rector de la Consolata, el santuario más querido de los turineses. Allí promovió el culto mariano, reabrió el convictorio sacerdotal anejo al santuario para fomentar la formación y santidad de los sacerdotes. Desde joven había sentido la vocación misionera y consideraba imprescindible avivar en la Iglesia el amor a las misiones. Con paciencia y tenacidad fue desarrollando su proyecto que desembocaría en una doble congregación: en 1901 nació el Instituto de la Consolata para las Misiones Extrajeras, y años más tarde, en 1910, comenzó el nuevo instituto de hermanas misioneras. Murió en Turín el año 1926, y lo beatificó Juan Pablo II en 1990.

ORACIÓN
iOh Padre, fuente de todo bien, suba hasta Ti el himno de nuestra alabanza por los dones que has concedido al Beato José Allamano, sacerdote de la nueva alianza, él ha sido en la Iglesia ministro de Consolación, guía sabio y prudente de las almas en la búsqueda de tu voluntad. Concédenos, Señor, imitar sus ejemplos y cooperar en la obra de la Redención, para que todos los hombres tengan plenitud de vida. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén

MIERCOLES, 17


Los siete Santos Fundadores de la Orden 
de los Siervos de la Virgen María (Los Servitas)

Son Bonfilio, Bartolomé, Juan, Benito, Gerardino, Ricóvero y Alejo Falconieri; éste murió, último de todos ellos, el 17 de febrero de 1310, y en ese día los celebramos a todos. Hacia el año 1233, cuando Florencia vivía agitada por las luchas fratricidas, siete ciudadanos nobles, comerciantes, miembros de una asociación seglar de devotos de la Virgen, unidos por el ideal evangélico de la comunión fraterna y del servicio a los pobres, decidieron abandonar sus negocios y retirarse a llevar vida eremítica en el monte Senario, cerca de Florencia, con particular dedicación al culto de la Virgen. Más tarde se dedicaron a predicar por toda la Toscana. Muchas personas acudían a ellos en busca de consuelo o de consejo, y no pocos deseaban compartir su forma de vida. Por eso decidieron fundar la Orden de los Siervos de la Virgen María, los «Servitas», que adoptó la Regla de San Agustín y fue reconocida definitivamente por la Santa Sede el año 1304.

ORACIÓN
Señor, infunde en nosotros el espíritu de amor que llevó a estos santos hermanos a venerar con la mayor devoción a la Madre de Dios, y les impulsó a conducir a tu pueblo al conocimiento y al amor de tu nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

JUEVES, 18


San Francisco Regis Clet
 Presbítero y mártir 

Nació en Grenoble (Francia) el año 1748. Ingresó en la Congregación de la Misión, los Paúles, y recibió la ordenación sacerdotal en 1773. Estuvo años de profesor de teología moral en el seminario de Annecy, y era maestro de novicios en París cuando estalló la Revolución Francesa. En 1791 pidió ir de misionero a China, y se lo concedieron. Estuvo unos meses en Macao y luego pasó treinta años evangelizando, en medio de grandes dificultades, en las provincias de Kiong-Si, Hou-Pe y Ho-nam. Antes, los emperadores consintieron las misiones, y los cristianos fueron aumentando. Pero cuando llegó el P. Francisco, se había difundido la desconfianza hacia Occidente, de donde provenían los misioneros. Después, la desconfianza se convirtió en persecución abierta, y la Iglesia tuvo que pasar a la clandestinidad. Lo denunció, por dinero, un cristiano renegado. Lo encarcelaron y lo torturaron, y el 18 de febrero de 1820 lo estrangularon en Wuhan, provincia de Hubei (China). Juan Pablo II lo canonizó el año 2000.

ORACION
Dios omnipotente, te pedimos que aprendamos a imitar, con entrega sincera, la fe que animó a san Francisco Regis, quien por su generosidad mereció alcanzar la corona del martirio. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

VIERNES, 19
 Día de abstinencia 


Beato Álvaro de Córdoba, Fraile dominico

Nació en Zamora, y entró en la Orden de la Predicadores en el año 1368.Due profesor del colegio San Pablo de Valladolid y maestro de Teología en la universidad de Salamanca. Fue un gran predicador dominico en España y en Italia y siguiendo las sendas del Beato Raimundo de Capua, promovió la recuperación de la observancia de la Regla de Santo Domingo fundado en el año 1413 el convento “Scala Coeli” cercano a Córdoba donde reunió a los frailes fervorosos de toda la Península Ibérica. Por esto, fue elegido para que presidiera en diferentes lugares el movimiento de la Orden.
Muy austero y hombre de profunda oración,  fue llamado al palacio por el rey Juan II de Castilla para ejercer de confesor y consejero real. Su intensa piedad lo impulsó a visitar los lugares santos de Palestina y a su regreso impulsó en su convento la meditación sobre la Pasión de Cristo por lo que se le recuerda como el primero que promovió el ejercicio del “Vía crucis”. Un día se encontró en la calle a un pobre y se lo llevó al convento; el pobre “se convirtió en Jesucristo” y es por este motivo po lo que sae le representa así iconográficamente
Murió el 19 de Febrero de 1420 y está sepultado en el convento cordobés. El Papa Benedicto XIV aprobó su culto el 22 de Septiembre de 1471. Su fiesta se conmemora hoy.

ORACION
Dios y Padre nuestro, que elegiste en tu Iglesia a san Álvaro de Códoba para mostrar a los fieles el camino de la salvación, concédenos que, a ejemplo suyo, de tal manera sigamos a Cristo, nuestro maestro, que podamos llegar a ti junto con nuestros hermanos.

SÁBADO, 20


Beatos Francisco y Jacinta Marto

Son dos de los tres niños videntes de Fátima. A partir del 13 de mayo de 1917, la Virgen se estuvo apareciendo a los niños Francisco, su hermana Jacinta y su prima Lucía, en Cova de Iría, lugar de Fátima, en Portugal. Los dos primeros fueron beatificados por Juan Pablo II el 13 de mayo del 2000 en Fátima, y su fiesta se celebra hoy, día en que murió Jacinta. Francisco y Jacinta nacieron en Ajustrel, caserío de Fátima, él el 11 de junio de 1908, y ella el 11 de marzo de 1910, de una familia humilde y cristiana. Tenían caracteres diferentes: él más tranquilo y condescendiente, ella más vivaz y caprichosa. Los dos, al igual que su prima Lucía, eran niños normales y sanos, piadosos y cercanos a la parroquia, y se dedicaban al pastoreo. A diario cuidaban de sus ovejas, jugaban y rezaban. Ya habían tenido apariciones de un ángel cuando un día se les apareció la Señora vestida de blanco sobre un carrasco; las apariciones se repitieron. Nadie daba fe a lo que decían los niños, que tuvieron que pasar un tiempo en la incomprensión y una cierta persecución. Siguió la calma, y los niños profundizaron en su vida espiritual, más entregados a la oración y la penitencia. En 1918 los dos hermanitos fueron víctimas de la «gripe española». Francisco murió el 4 de abril de 1919 en su aldea, y Jacinta el 20 de febrero de 1920 en Lisboa.

ORACIÓN
Dios de infinita bondad, que amas la inocencia y exaltas a los humildes, concédenos que, a imitación de los bienaventurados Francisco y Jacinta, te sirvamos con pureza de corazón, para poder entrar en el Reino de los cielos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que es Dios contigo en la unidad del Espíritu Santo.

DOMINGO, 21
2º  Del Tiempo de Cuaresma



San Pedro Damiani
Obispo y Doctor de la Iglesia 

Obispo y doctor de la Iglesia. Nació en Rávena el año 1007, de una familia pobre y numerosa. Pronto quedó huérfano, pero con la ayuda de un hermano suyo realizó estudios en Rávena, Faenza y Padua, y luego ejerció la docencia universitaria. A los 28 años se retiró al yermo camaldulense de Fonte Avellana, del que más tarde sería elegido prior; fue reformador y propagador de la vida religiosa. En aquella dura época ayudó eficazmente a los papas, con sus escritos y legaciones, en la reforma de la Iglesia y en la formación del clero, preparando así la gran reforma de Gregorio VII. Creado cardenal y obispo de Ostia, murió en Faenza el 22 de febrero de 1072; su fiesta se celebra hoy día 21.

ORACIÓN

Dios todopoderoso, concédenos seguir con fidelidad los consejos y ejemplos de san Pedro Damiani, obispo, para que, amando a Cristo sobre todas las cosas, y dedicados siempre al servicio de tu Iglesia, merezcamos llegar a los gozos eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Confeccionado por Franja y Állen-Perkins

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